¿Retenes inútiles?

¿A dónde va? ¿De dónde viene? ¿Lleva algo? Pásele...

Son legales constitucionalmente, la Suprema Corte de Justicia de la Nación los denomina "Controles preventivos provisionales". El problema es que son pesimamente diseñados, instrumentados y lo peor, terrible y desaseadamente operados.

Uno pensaría que los servidores públicos hombres y mujeres que son designados para estar en un puesto de revisión, son los mejores, los del ojo entrenado en la detección del sospechoso andante, los de buen porte con el uniforme, perfectamente identificados con sus camisolas bordadas con sus apellidos, las patrullas impecablemente aseadas, perfectamente reconocibles sus caras y cosas por el estilo. 

Por otro lado, que el puesto de revisión estaría colocado estratégicamente en algún tramo de una carretera, camino o calle, a las horas en la que los criminales circulan, debidamente señalizado con sus carriles de detección y de desviación oportunamente advertidos para que los ciudadanos sepan qué kilómetros adelante hay un puesto de revisión de una autoridad, donde pasan los vehículos grandes y pesados por un carril y los automovilistas por el otro. Si es de noche, uno imaginaría que cuentan con plantas de luz para alumbrar perfectamente el área de revisión, que cuentan con señalizaciones reflectantes y conos reflejantes altamente visibles, así como trafitambos. 

Pero, tristemente es otra la realidad. Es más la sensación y percepción de inseguridad y peligro que siente la gente al encontrarse con un puesto de revisión de alguna autoridad, que la de tranquilidad y agradecimiento por esos hombres y mujeres que están a la intemperie.

Uno encuentra al llegar al puesto de revisión, una autoridad mal encarada, cansada, fastidiada, indebidamente uniformada, sucia, enmascarada, prepotente y lo más grave, sin la menor idea de qué diablos están haciendo ahí y para qué. Los ve uno en tertulia de tres y cuatro en la chorcha, otros somnolientos arriba de las patrullas, otros más comiendo frituras y refrescos de medio litro. 

Los menos, "revisando" a la carcachita del humilde, la motoneta del obrero, la camionetita toda desvencijada del campesino, la troka del paisano, y sacando para el "chesco", etc. 

TAPANCO: La SCJN en una tesis estipula los parámetros a seguir para que tenga validez con posterioridad la detención en flagrancia en un control provisional preventivo: -Las condiciones fácticas son las que van a determinar el grado de intensidad del control preventivo.

Primero. - Preventivo en grado menor, en el cual, los agentes de la policía pueden limitar provisionalmente el tránsito de personas y/o vehículos con la finalidad de solicitar información a la persona controlada, por ejemplo, su identidad, ruta, motivos de su presencia, etc. En este control preventivo de grado menor, también los agentes de la policía pueden efectuar una revisión ocular superficial exterior de la persona o del interior de algún vehículo-.

Segundo. - Preventivo en grado superior, el cual está motivado objetivamente por conductas proporcionales y razonablemente sospechosas, lo que implica que los agentes policiales estén en posibilidad de realizar sobre la persona y/o vehículos un registro más profundo, con la finalidad de prevenir algún delito, así como para salvaguardar la integridad y la vida de los propios agentes. En este supuesto, éstos podrían, además, registrar las ropas de las personas, sus pertenencias, así como el interior de los vehículos. Este supuesto se actualiza si las circunstancias objetivas y particulares del delito y el sujeto corresponden ampliamente con las descritas en una denuncia previa, o bien si los sujetos controlados muestran un alto nivel de desafío o de evasión frente a los agentes de la autoridad-.

Francisco.soni@uaslp.mx 

Twitter: @franciscosoni