Vinos para el 14 de febrero
Este domingo se celebra el Día de San Valentín, mejor conocido como el Día del Amor y la Amistad o como Día de los Enamorados; yo lo llamaba el Primer Día del Restaurantero (anterior al 10 de mayo: Segundo Día del Restaurantero), cosa que, tristemente, en este 2021 queda muy comprometida.
De cualquier manera, existen formas para que los fieles devotos al santo de probable origen romano (aunque la Iglesia Católica no lo celebre desde 1969) festejen con responsabilidad y prudencia, pero sobre todo con un ánimo solidario ante las penurias que se han acumulado entre nuestro querido sector restaurantero, turístico y de servicios.
Recomiendo que en esta ocasión apoye a su local gastronómico favorito (y a todas las personas que dependemos de ellos) ordenando a domicilio o llevándose a su hogar algo que sirva para regalarse un homenaje junto a esa persona que tanto quiere. Así, puede también aportar a la factibilidad de que cuando esta pesadilla amaine, ese sitio tan especial y sabroso seguirá dando servicio.
Para acompañar esos magníficos platillos no hay mejor idea que disfrutar de una armonía con espíritu local: vinos potosinos. Como el calorcito ya comienza a sentirse (más en esa pintoresca fecha, con seguridad) me permito sugerirte, caro lector, que descorches una botella cromáticamente correcta para la ocasión, es decir, de vino rosado; una de vino blanco, fresca y aromática, que acompañará a las viandas con suavidad de mimo; o una de tinto, que encenderá más que nunca el brillo de los ojos del objeto de tu afecto.
Pozo de Luna Rosado, un vino de uva nebbiolo, es una excelente elección para ver la vida a través de ese color, de suspendernos en un idilio magenta, aunque sea por unos momentos. Acompañará con mucha fortuna a las ensaladas con frutos del bosque, al salmón y a los quesos suaves.
El Suavignon Blanc de la misma bodega soledense, que en este momento me sirve como aromatizante creativo, es un vino que se presta para aperitivo tanto como para ensaladas verdes, pasando por los sushis y el queso de cabra. Su frutalidad y notas herbales, su gran frescura, harán que la velada sea memorable.
Si lo suyo es más el tinto, lo ideal sería la profundidad acarminada de un Pozo de Luna Merlot, con notas de chocolate, vainilla y frutos maduros, que inspirará sensaciones más intensas al contacto con los labios. Quesos, carnes rojas, pastas especiadas para una experiencia arrebatadora.
Salud y mucho amor. Que disfruten.
- @aloria23 - aloria23@yahoo.com
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