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Padres de familia de la secundaria vespertina “Marcelino Pérez Oropeza”, ubicada en la colonia soledense La Virgen, denunciaron que la dirección de la institución no dio cupo a más alumnos para el ciclo escolar 2018-2019, pese a que tiene dos salones sin utilizar.
Según inconformes, la directiva no abrió más espacios para el siguiente periodo académico, debido a que la escuela carece de suficiencia de profesores que den cátedra a los escolares.
Este viernes, los tutores acudieron a conocer los resultados de los aspirantes seleccionados, en donde la dirección colocó dos anuncios: en uno se observó el listado de los 36 niños aceptados para primer grado y en otro, se leía la leyenda “No hay lugar para ningún grado de secundaria”.
Comunicaron que previo a darse a conocer los listados, acudieron al Sistema Educativo Estatal Regular (SEER) para solicitar una explicación del porqué no se abrieron más grupos en la secundaria, sin embargo, les indicaron que “no hay más campo de trabajo a maestros”.
Lamentaron que no haya más lugares para los candidatos que no podrán cursar el siguiente ciclo escolar, pues muchos padres contemplaban que sus vástagos ingresaran a esa secundaria por la cercanía a sus hogares.
Los quejosos expresaron que podrían llevar a cabo protestas en el inmueble educativo o cerrarlo, ante la negativa de la dirección de la escuela por ampliar la matrícula de estudiantes.
Según inconformes, la directiva no abrió más espacios para el siguiente periodo académico, debido a que la escuela carece de suficiencia de profesores que den cátedra a los escolares.
Este viernes, los tutores acudieron a conocer los resultados de los aspirantes seleccionados, en donde la dirección colocó dos anuncios: en uno se observó el listado de los 36 niños aceptados para primer grado y en otro, se leía la leyenda “No hay lugar para ningún grado de secundaria”.
Comunicaron que previo a darse a conocer los listados, acudieron al Sistema Educativo Estatal Regular (SEER) para solicitar una explicación del porqué no se abrieron más grupos en la secundaria, sin embargo, les indicaron que “no hay más campo de trabajo a maestros”.
Lamentaron que no haya más lugares para los candidatos que no podrán cursar el siguiente ciclo escolar, pues muchos padres contemplaban que sus vástagos ingresaran a esa secundaria por la cercanía a sus hogares.
Los quejosos expresaron que podrían llevar a cabo protestas en el inmueble educativo o cerrarlo, ante la negativa de la dirección de la escuela por ampliar la matrícula de estudiantes.








