Bebidas callejeras podrían ser un riesgo para la salud

El incremento gradual de la temperatura ambiente en la capital potosina aumenta también las ventas de bebidas frías y otros paliativos “para la calor”, como los tradicionales raspados con jarabes de sabores. Sin embargo, con ello también crecen las posibilidades de sufrir infecciones gastrointestinales por uso de aguas no purificadas.
Año con año, las autoridades sanitarias repiten las advertencias sobre el consumo de líquidos de dudosa procedencia convertidos en aguas frescas o en las citadas “raspas” de hielo que comienzan a venderse por toda la ciudad.
De siempre, es sabido que algunos vendedores poco responsables de aguas frutales no usan agua purificada –de garrafón- en la preparación de sus productos, sino que, por ahorrarse unos pesos, llenan sus barriles directamente de la red pública de agua potable, es decir, de la llave.
Estudios de la Revista del Consumidor, publicada por la Procuraduría Federal del Consumidor, dan cuenta de que en estas aguas se hallan la mayor cantidad de bacterias que pueden generar infecciones estomacales y de otro tipo.
Otros comerciantes, comprometidos con la calidad y con sus clientes, sí cuidan el origen del agua y los ingredientes con que preparan sus productos.
En el caso de los raspados, el cliente debe asegurarse que el vendedor use hielo apto para consumo humano y no hielo “para enfriar” bebidas y que no debe ingerirse.






