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El Congreso de la Unión aprobó una iniciativa de ley de la legisladora del PAN, Josefina Salazar Báez para que sus derechos de víctimas de violencia sexual contra menores no se pierdan con el tiempo y agresores queden impunes.
El Pleno de la Cámara de Diputados aprobó el dictamen que reforma los artículos 107 Bis y 205 Bis del Código Penal Federal, en materia de prescripción de delitos sexuales en contra de personas menores de edad.
Conforme al texto, avalado por 353 votos a favor y remitido al Senado, se establece 30 años de edad como el momento en que comience a correr el plazo de prescripción de los delitos sexuales en contra de menores.
En la defensa de su iniciativa, la legisladora potosina explicó que en el plano federal, los delitos de violencia sexual son prescriptibles; y cuando son cometidos hacia personas menores de edad, los términos del cómputo para prescribir el delito comienzan cuando la víctima cumple la mayoría de edad, es decir, dieciocho años, y a partir de ahí la prescripción se da en un tiempo máximo de 3 años, es decir, a los 21 años de edad de la víctima.
Un estudio muestra la evidencia que permite afirmar que la mayoría de las víctimas de abuso sexual infantil denuncian este delito entre los 30 y los 40 años. Sobre esa base, la Comisión de Justicia, coincidió en establecer los 30 años de edad como el momento en que comience a correr el plazo de prescripción de los delitos.
Con estas reformas, aseveró, se pretende poner a las niñas, niños y adolescentes en el centro de la toma de decisiones y que la víctima pueda recurrir oportunamente a las instituciones de procuración de justicia, sin detrimento de los principios de seguridad y certeza jurídica que también deben observarse durante el proceso penal.
La Comisión dictaminadora coincidió en que las reglas de prescripción establecidas para estos delitos “no son suficientes para permitir que la víctima esté en condiciones de denunciar estos hechos y, en el peor de los casos, sólo se pueden denunciar hasta cumplir los 21 años, que no es tiempo suficiente para que el agredido o agredida supere los traumas que le impiden tener la confianza de revelar el delito”.
De acuerdo con el Inegi, el delito de violación alcanza a mil 764 niñas, niños y adolescentes por cada cien mil menores y adolescentes entre 12 y 17 años, mientras que los tocamientos ofensivos y manoseos llegan a cinco mil 89 casos por cada cien mil en esos rangos de edad.








