En el olvido, locatarios de la Exposición

Comerciantes de la plaza La Exposición, afectados por el incendio, aseguran que ni desde entonces ni ahora, han recibido ayuda de la administración, para la reparación del daño y la de la plaza de cooperación de sus pérdidas.
La mayor parte perdieron la totalidad de su mercancía, algunos locales quedaron destruidos, y no hay intervención de los responsables de rentar los locales, quienes de acuerdo con las quejas, hasta ahora han dejado abandonados a su suerte a los vendedores que en algunos casos, tienen más de 25 años ejerciendo el comercio en ese lugar.
Los vendedores explican que se quedaron desamparados por todos lados, porque aseguran que ni siquiera conocen un dictamen serio de las unidades de Protección Civil, acerca de los daños, las causas y los riesgos posteriores.
Precisan que los comerciantes no piden ayuda como tal, sino que los responsables administrativos cumplan con su obligación de mantener la plaza en buenas condiciones, y resarcir los daños provocados por el incendio.
Aseguran que a lo largo de casi un cuarto de siglo, los dueños han desoído advertencias de que los pisos en los pasillos del frente de los locales están muy destruidos, y la administración de la propia plaza se ha negado a proporcionarles mantenimiento.
Dijeron que es poco creíble que el incendio hubiera empezado por un corto circuito, porque la plaza se queda sin energía eléctrica una vez que los comerciantes bajan las cortinas.
Explican que la administración de la plaza ha invitado a los comerciantes a que sigan trabajando, pero el daño aún está ahí, y ellos ni siquiera han recibido la oferta de ubicarse en un nuevo local de los que están abandonados, en tanto se restablecen las condiciones de seguridad y habitabilidad de esa pequeña plaza comercial.
Precisan que incluso hay muchos locales con vidrios rotos, y no se ve actividad de los propietarios de la plaza para reponer aquellos que son necesarios para que operen los locales en condiciones óptimas.
Explican que tan solo la caída de un vidrio, sería suficiente para dañar a personas que no tienen por qué sufrir un accidente, si pudo prevenirse.
Todavía a una semana del incidente, se aprecia el humo que dejó salpicado de color negro el plafón original de la que originalmente fue la tienda “La Exposición”.
En los entrepisos del lado norte del inmueble, desapareció toda la superficie de madera y solo quedan fierros flameados. Si bien fue colocado un plástico para no permitir la vista hacia la zona de los locales destruidos, sí hay acceso a la zona donde se encuentra el piso desecho, situación que representa un peligro para los clientes que pudieran acudir curiosos, y no ver el agujero que ahí se encuentra.
En algunos locales desaparecieron los vidrios, y el fuego y el humo alcanzaron techos sin distingo, sobre todo en la planta alta de la plaza.
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