Excluidos del derecho a la educación

Ni la ley ha conseguido que las escuelas garanticen el derecho a la educación para todos. Basta con usar cualquier pretexto, siempre un prejuicio, para negar inscripciones, espacio o acompañamiento, o incluso para despedir de la escuela a niños y jóvenes con síndrome de Down (sdd, por sus siglas). Es más, ni el INEGI tiene un censo exacto de personas con síndrome de Down.
El argumento frecuente, es que para eso hay “otras” escuelas, que no hay especialistas, que no hay espacio, o que el plan de estudios no considera posibilidad de que llegue un estudiante con síndrome de Down.
Aquí en San Luis Potosí, incluso hay escuelas de renombre que reciben familias completas, pero cuyos directivos, al enterarse de pacientes con síndrome de Down, cambian su actitud y niegan inscripciones, dicen que no tienen gente preparada o involucran a los niños con síndrome de Down en el aula pero otros padres y alumnos los rechazan, y presionan hasta que las escuelas deciden expulsarlos.
EL VIACRUCIS
Marisa González Duque, quien preside Intégrame Down, la asociación civil de mayor proactividad para proteger los derechos de las personas con discapacidad, platicó que en su caso, se encontró con resistencias para completar una inscripción en secundaria. En la escuela privada mostraron apertura, dieron a conocer todos los servicios con los que cuenta el plantel y abrieron las puertas para la inscripción, pero la actitud del personal cambió cuando se enteraron de que el futuro alumno tiene síndrome de Down.
Explica que como este hay múltiples casos de familias que batallan para acomodar a sus hijos en los planteles de educación inicial, primaria y secundaria.
Los padres de familia que han tratado de involucrar a sus hijos en la educación regular, han visto cómo se les va la oportunidad de conseguir un espacio para que se les eduque en condiciones de equidad.
Verónica González, por su parte, dijo que primero vivió una experiencia con su hijo en una institución educativa ubicada fuera del estado. Ella recibió todos los comentarios de promoción del plantel y el aviso de que su hijo sería admitido. Sin embargo, le abrieron las puertas, le dieron la oportunidad y a la hora que se incorpora a las clases, fueron los propios papás y los compañeros quienes fueron a hablar con la directora, porque según ellos, nadie les pidió la autorización para que “un niño así” estuviera con sus hijos. Algunos padres sacaron a sus alumnos de la escuela y el plantel terminó expulsando a la persona con síndrome de Down.
Marissa González explica que tan sólo en San Luis Potosí hay colegios de seiscientos alumnos de población, y no hay ni una persona sdd en ellos. Comenta que los directivos se excusan por tener población con atención dispersa y otras acciones, pero nada de admisión a personas con síndrome de Down, ni un solo alumno.
En el caso de las escuelas públicas, la situación es similar, a diferencia de que cuenta con planteles enfocados de manera especial en las personas con discapacidad. Se trata de las escuelas de la Unidad de Servicios de Apoyo a la Educación Regular (USAER), pero el sistema no funciona adecuadamente, ni suficiente para la demanda de espacios.
FUERA, SI NO VAN CON ASISTENTE
La semana que concluyó, una madre de familia vio cómo su hija fue rechazada de un plantel educativo por carecer de acompañante.
La mamá dijo que su niña está en primaria en un colegio particular, y le ha sucedido una cosa tras otra, pero una de las últimas fue que le dijeron que no se volviera a presentar si su monitor no iba, o sea su asistente.
“Si tú no vienes acompañado a la escuela, no puedes venir, lo que implica un doble pago, para que la niña se acostumbre a tener siempre alguien al lado, que no es correcto, porque ella debe de aprender a moverse si la maestra da las herramientas”.
La madre precisa que si todo funciona adecuadamente, se va a ir dando, sobre todo porque esta niña viene desde kinder en el mismo plantel, y ahora en primaria este “no tienen o no se ha llevado bien la atención y por eso no tienen buenos resultados”.
AGRESIVA CAMPAÑA DE CONCIENTIZACIÓN
La organización civil Intégrame Down A.C. ha lanzado varias campañas creativas para promover los derechos de las personas con discapacidad, las condiciones en las que es atender únicamente la ley y nada más, y reconocer el derecho igualitario que tienen para el acceso a la educación.
Prestadores de servicio social del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey Campus San Luis, diseñaron una agresiva campaña que incluye apoyo en redes sociales por medio de reels.
El diseño de la campaña incluye videos cortos, que en unos segundos hablan de discapacidad, de síndrome de Down y de los derechos de las personas en esa condición, para el libre y equitativo acceso a la educación.
Los videos fueron diseñados con elementos atractivos de gancho, y un mensaje corto de una presentadora, quien da cuenta de lo que ordena la ley, y de los porqués del trato igualitario a las personas sdd.
Por ejemplo, una parte de la campaña se concentra en el hecho de que la obligación del currículum adaptado tiene que centrarse en que las personas con síndrome de Down también necesitan de su profesor como los alumnos restantes.
“Cuando las instituciones entiendan que sus estudiantes no son aspiradoras de conceptos, sino personas que están buscando recursos para adaptarse al mundo, dejará de tener sentido su conocida frase ‘es que no estamos capacitados’”, cita una presentadora en uno de los reels.
Por lo que se refiere a la educación inclusiva, los alumnos del Tec de Monterrey crearon un mensaje corto, en el que hablan de la obligación de establecer estrategias docentes.
“A medida que entendamos que todos los estudiantes necesitan estrategias para aprender, dejaremos de creer que es algo inédito el hablar de inclusión educativa”, dice el mensaje en el video corto.
Otro similar a los sondeos de televisión con personas que opinan sobre diferentes temas, habla de los conceptos que debe entender cualquier persona que se refiere a las estrategias para conocer los prejuicios que inundan las tomas de decisiones en torno a las personas con síndrome de Down una joven inicia una plática con una mujer mientras ella realiza una actividad cotidiana, y le pregunto el significado de la palabra “capacitismo”.
La mujer advierte que no conoce el tema ni la palabra ni su significado. Para ello utiliza los recursos usuales de los jóvenes para trabajar con videos cortos, y tan solo con el micrófono de manos libres graba el audio de la persona que no entiende el concepto.
“Así como ella, miles de personas desconocen el significado de esta palabra... el capacitismo se basa en los prejuicios en contra de las personas con discapacidad”, dice la presentadora.
OLVIDADOS POR EL INEGI
En realidad no hay una estadística de personas con síndrome de Down fidedigna, incluso del INEGI, pero la institución que incluye a personas con discapacidad, no detalla qué tipo de discapacidad es. Hay un estimado médico de que uno de cada setecientos tiene trisomía 21, el término médico que denomina al síndrome de Down, una alteración en el par 21° de cromosomas que genera una condición de capacidades diferentes.
En el caso del INEGI solo considera personas con discapacidad.
Los gobiernos por medio del DIF lo que tiene son registros, por ejemplo, pero hay lugares de alta marginación donde las personas esconden literalmente a quienes tienen síndrome de Down.
A nivel nacional, la organización civil Red Down está buscando con un reto registrar el número aproximado de personas que tienen síndrome de Down, pero en el caso de San Luis Potosí, si hay un aproximado de una población que llega a los 2 millones 822 mil 255 personas en el Estado, según el corte de 2020 del INEGI, de acuerdo con la estadística médica, habría 4032 personas con síndrome de Down, y se suman en proyección a la estadística médica a nivel mundial, que establece que por un aproximado de 700 personas nacidas hay alguien sdd.
Sin embargo, no hay un censo que lo especifique, porque el INEGI los clasifica solo con discapacidad intelectual o física y no pregunta detalles de discapacidad física, intelectual, de nacimiento o adquirida.
no te pierdas estas noticias






