A-AA+
Faltaron obras representativas, dijo la regidora panista, Marcela Zapata quien lamentó que todo esté pintado de amarillo y no se haya hecho un trabajo de fondo ni social en San Luis Potosí, esto pese a que se ha informado de la reparación de vialidades importantes.
La regidora lamentó que la actual administración municipal no tenga una obra representativa y señaló que sería complicado que se arrancara un proyecto en los últimos dos meses.
“Es muy complicado que se tenga una obra en estos últimos dos meses, será difícil reestructurar y generar obras”, señaló.
Manifestó que en estos dos últimos dos meses se tiene que revisar el tema de entrega-recepción, para determinar en qué condiciones se deja la actual administración.
La regidora lamentó que el actual gobierno municipal haya dejado en el abandono a la ciudadanía, pues continúan los problemas de agua potable, alumbrado y pavimentaciones, entre otros.
“Su trabajo no fue de fondo ni social, si no de otro tipo”, manifestó.
La funcionaria dijo que existían posibilidades de hacer las cosas diferentes y señaló que la actual administración puede ser catalogada como la “administración de contrastes”, en donde se decía una cosa y se hacia otra.
La regidora lamentó que la actual administración municipal no tenga una obra representativa y señaló que sería complicado que se arrancara un proyecto en los últimos dos meses.
“Es muy complicado que se tenga una obra en estos últimos dos meses, será difícil reestructurar y generar obras”, señaló.
Manifestó que en estos dos últimos dos meses se tiene que revisar el tema de entrega-recepción, para determinar en qué condiciones se deja la actual administración.
La regidora lamentó que el actual gobierno municipal haya dejado en el abandono a la ciudadanía, pues continúan los problemas de agua potable, alumbrado y pavimentaciones, entre otros.
“Su trabajo no fue de fondo ni social, si no de otro tipo”, manifestó.
La funcionaria dijo que existían posibilidades de hacer las cosas diferentes y señaló que la actual administración puede ser catalogada como la “administración de contrastes”, en donde se decía una cosa y se hacia otra.








