A-AA+
Aunque no precisó los datos, Jesús Carlos Cabrero Romero, arzobispo de la Arquidiócesis de San Luis Potosí, reconoció que hacen falta mayor número de sacerdotes en la diócesis local.
Dijo que en la actualidad la iglesia católica local cuenta con alrededor de 235 presbíteros en las diferentes sedes parroquiales, no obstante, ante el crecimiento poblacional resultan insuficientes.
Cabrero Romero declaró que en la casa de retiro “San Pablo”, actualmente se encuentran cinco religiosos, quienes ya no pueden caminar, oír bien, movilizarse o presentan algún padecimiento.
Ejemplificó que la parroquia de la Unidad Habitacional Pavón, localizada en el municipio de Soledad de Graciano Sánchez, cubre a una población de 45 mil habitantes, pero solo se cuenta con un cura enfocado a la evangelización.
De acuerdo con el jerarca arquidiocesano, si bien este año se han retirado párrocos de 84 años de edad, también algunos padres jóvenes han visto mermada la vida religiosa por estar enfermos de diabetes y otras complicaciones.
Aunado a ello, refirió el caso de la comunidad de Tierra Blanca con 5 mil residentes, ubicada al sur de la capital potosina, donde la iglesia de Jesús Crucificado situada en una colonia limítrofe tiene que darle cobertura, pero no existe suficiencia de clérigos.
“Hacen falta más sacerdotes para poder atender (a los feligreses), y más laicos que nos ayuden a evangelizar. Eso es muy necesario (…) En realidad éramos 248 (sacerdotes), pero hay que bajar unos 14 por su condición de enfermedad”, concluyó.
Dijo que en la actualidad la iglesia católica local cuenta con alrededor de 235 presbíteros en las diferentes sedes parroquiales, no obstante, ante el crecimiento poblacional resultan insuficientes.
Cabrero Romero declaró que en la casa de retiro “San Pablo”, actualmente se encuentran cinco religiosos, quienes ya no pueden caminar, oír bien, movilizarse o presentan algún padecimiento.
Ejemplificó que la parroquia de la Unidad Habitacional Pavón, localizada en el municipio de Soledad de Graciano Sánchez, cubre a una población de 45 mil habitantes, pero solo se cuenta con un cura enfocado a la evangelización.
De acuerdo con el jerarca arquidiocesano, si bien este año se han retirado párrocos de 84 años de edad, también algunos padres jóvenes han visto mermada la vida religiosa por estar enfermos de diabetes y otras complicaciones.
Aunado a ello, refirió el caso de la comunidad de Tierra Blanca con 5 mil residentes, ubicada al sur de la capital potosina, donde la iglesia de Jesús Crucificado situada en una colonia limítrofe tiene que darle cobertura, pero no existe suficiencia de clérigos.
“Hacen falta más sacerdotes para poder atender (a los feligreses), y más laicos que nos ayuden a evangelizar. Eso es muy necesario (…) En realidad éramos 248 (sacerdotes), pero hay que bajar unos 14 por su condición de enfermedad”, concluyó.








