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Aunque es difícil superar un aislamiento doméstico del 60% de la población en México, la medida deberá alcanzar el 90% para poder controlar el contagio de COVID-19, advierten especialistas universitarios.
El Centro de Investigación en Ciencias de la Salud y Biomedicina (CICSaB) de la UASLP trabaja en el modelaje para poder calcular el impacto del COVID-19 en San Luis Potosí. En conferencia de prensa, Andreu Comas García, investigador, contextualizó que las acciones de aislamiento realizadas en 2009 en el entonces Distrito Federal por la influenza, decrecieron una cuarta parte de las transmisiones y los casos.
El también académico de la Facultad de Medicina UASLP, puntualizó que la mayoría de los esquemas aplicados se han hecho con base en modelos matemáticos que dependen de muchas acciones, cosas “que no están en los modelos”.
Argumentó que las investigaciones abordarán la curva epidemiológica de San Luis Potosí en referencia con otros estados y otros países, tomando en cuenta aspectos como el clima, densidad poblacional y movilidad.
Aparte, Sofía Bernal Silva, secretaria general de la institución, sentenció que quienes pueden ayudar a extender la fase no son el gobierno, los Servicios de Salud, los médicos en los hospitales, ni los científicos, sino la población en general con el confinamiento social y la sana distancia.
“En el caso de otras pandemias, por los cuales las personas no toman en cuenta estas recomendaciones de distanciamiento social, dentro de los factores más importantes, es la confusión, la mala información o falta de información”, enfatizó.
Por otra parte, Samuel Ponce de León, coordinador de la Comisión Universitaria para la Atención de la Emergencia del Coronavirus de la UNAM, explicó en conferencia virtual que en México es difícil llegar a más del 60 por ciento de aislamiento, porque muchas personas se trasladan para trabajar, pero “debemos incrementar esta medida, pues en otras naciones se ha demostrado que medidas eficientes requieren del 90 por ciento de permanencia en casa”, afirmó
Observó que en nuestro país el aislamiento en casa no ha sido suficientemente efectivo, por lo que hay un factor de incertidumbre. Ponce de León reiteró que en las próximas semanas el número de casos de COVID-19 aumentará, aunque será en un periodo más largo que en otros países. “Estimamos que tendremos menos muertes que en otras naciones, pero muchos infectados”.
Los integrantes de la comisión universitaria indicaron que si bien en México la curva de crecimiento de la COVID-19 no es vertiginosa como en otros países, sí aumentará en las próximas semanas, por lo que es necesario incrementar la distancia social y el aislamiento en casa, usar cubrebocas al salir a la calle, pero sin relajar otras medidas como lavarse las manos, limpiar superficies de uso común y mantener el estornudo de etiqueta.
Malaquías López Cervantes, académico médico de la UNAM, advirtió que el avance de casos en México parece lento, “pero veremos un incremento mayor en las próximas semanas, y esperamos que no se desborde la capacidad médica”.
En cuanto al transporte público, expuso que en algunos casos se ha suspendido, pero en otras ciudades la movilidad es del 50 a 60 por ciento, y “por eso el número de infectados crecerá en las próximas semanas”.








