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La violencia hecha literatura

Por Alejandro Ramírez

Octubre 02, 2022 03:00 a.m.

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De sonrisa amable, con un hablar calmo y culto, pocos podrían pensar que el doctorante en Literatura Hispanoamericana por El Colegio de San Luis, Juanjo R. García, pudiera recrear en palabras escritas una realidad con los niveles de violencia y sordidez que caracterizan a “El Quebranto”.

Para conocer más sobre el autor y su obra, Pulso sostuvo la siguiente charla con él.

Un viaje de amigos

Pulso.-La doctora Lilia Ávalos describe tu novela como un thriller psicológico, pero mejor que el autor nos cuente —sin “spoilear” demasiado— de que va “El Quebranto”.

Juanjo.-“El Quebranto” es una novela de crecimiento que explora las vidas de cuatro jóvenes que son originarios de una zona marginal, de una ciudad imaginaria que se llama San Luis Iturbide y que está más o menos inspirada en San Luis Potosí. 

Esta historia sucede en otro plano que no es futurista ni distópico. En realidad sucede en el presente, pero es un México en que la realidad que describe ha sido rebasada por el crimen organizado. El narcotráfico mexicano ha cedido su lugar a organizaciones como la mafia china o el narcotráfico americano, directamente

desde Canadá.

Estamos ante un panorama en que los jovencitos son la carne de cañón, la mano de obra barata que se inserta a laborar en el círculo del crimen para sobrevivir, para vencer a la enfermedad, para vencer a la muerte, para vencer a la discriminación.

“El Quebranto” narra estas vidas y se añade un personaje extra que es un personaje a través del cual se explora la identidad sexual de los adolescentes.

En este caso tenemos una persona intersexual que al conocer o al entrar en contacto con esos cuatro compañeros que pertenecen a los bajos fondos o al mundo criminal, va a entrar en nueva perspectiva y va a tratar de convertirse en la gruía que saque a uno de ellos del núcleo del que pensamos que ya no se sale.

Al ser literatura, se juega un poco con las oportunidades que sí pueden tener estos personajes tanto de vencer la adversidad que representa el ser parte del sicariato o ser parte de las mismas filas del crimen organizado, no nada más del narcotráfico, sino de otros espectros que impactan la vida mexicana.

Entonces describiría así la novela: un viaje de mejores amigos que salen de San Luis Iturbide rumbo al norte, que es una zona precisamente asediada por este nuevo crimen organizado de una traza más internacional y es a lo que se van a dedicar ellos, a una aventura en la que algunos logran salir vivos y algunos tal vez no salen muy bien y eso es lo que el lector debe descubrir en esta novela.

Pulso.-Mencionas también algo de una pandemia.

Juanjo.-Si así es. En la novela se habla sobre una epidemia de cáncer en la que las mujeres que pueblan esta trama van enfermando debido a que —sin razón aparente— todas ellas empiezan a padecer cáncer.

La madre del protagonista justamente enferma de cáncer de útero y a esto se le suma una enfermedad extra que es vivir con VIH. Ese es el drama que se platica: cómo en el mundo de los bajos fondos, un mundo en el que convive la gente de pocos recursos, generalmente se enfrenta a la enfermedad como una sentencia de muerte, porque no cuentan con los recursos para poder vencer este padecimiento. En este caso, en “El Quebranto”, unirse al crimen organizado ofrece la salida para superar la enfermedad.

Pulso.- ¿Cómo fue tu proceso creativo?, según mis cuentas debiste haberla escrito cuando cursabas la maestría y el doctorado.

Juanjo.-Pues sí. Lo comencé a escribir aproximadamente saliendo de la universidad. Ya tenía la idea más elaborada, pero es hasta 2014 cuando comienzo a redactarla. Me fui de corrido y para finales de ese año, principios de 2015 ya tenía una versión finalizada, pero sí, en realidad me tomó, hablando de tiempos, toda la maestría y hasta finalizar el doctorado porque esto acaba de salir apenas en noviembre de 2021.

Mundos paralelos

Pulso.- Es pesadito, ¿no? Combinar una maestría y un doctorado con la literatura.

Juanjo.- Es muy demandante porque uno está ocupado por supuesto en las labores académicas, en lo que uno tiene que hacer como parte de un programa de profesionalización en literatura y además está este otro lado personal que sólo pertenece al taller, al escritorio del autor. Yo siempre he tratado que se mantenga la escuela de éste lado y el mundo artístico de este otro. 

Es complejo tratar de hacerlos compaginar y que las actividades al final no terminen descabellando al escritor por la falta de tiempo o porque a veces el mismo discurso literario y el discurso filológico o académico, quieras o no, sí termina impactando un poco en tu escritura.

Yo trato de que siempre haya el lado profesional y el lado artístico. Conviviendo, sí, pero separados.

Y a buscar editorial

Pulso.- Ahora la aventura de publicar es complicada. Hemos tenido recientemente entrevistas con autores que han presentado su obra en versión digital porque es lo más accesible. Tú, sin embargo, lograste plasmarla en papel que es lo rico en la literatura. ¿Qué tan complicado es para un joven escritor como tú, llegar a una editorial y que te publiquen o que te lean por lo menos?

Juanjo.- Si es un camino arduo y como tu bien lo expresas los autores noveles, los autores que apenas nos estamos dando a conocer nos encontramos con muchas puertas cerradas porque tu nombre aún no tiene resonancia y tienes que demostrar, a través de otros medios, que tienes un talento que quieres exponer a un público y para eso tienes que empezar a buscar editoriales que te den la oportunidad de publicar. Esto para mí fue un proceso largo, complejo, pero que fructificó cuando llegue con ediciones periféricas que es una editorial que está situada en la Ciudad de México, aunque tengo entendido que son originarios del Estado de México.

Ellos, al ser una editorial dispuesta a entender qué es lo que están publicando los nuevos autores, tanto de mi edad como de otras perspectivas etarias, me abrieron las puertas para poder publicar por primera vez en papel. 

Es cierto que en la modernidad las redes y las plataformas digitales permiten que la literatura se pueda publicar de manera más sencilla, que no pase por los mecanismos a veces burocráticos de una editorial o de los tiempos de espera, pero yo tenía la predilección por poder llevar este libro, este proyecto a papel y éste se publicó finalmente en 2021, aunque el contacto que tuve con la editorial fue en 2019.

Una realidad ignorada

Pulso.- ¿Cómo ha sido la respuesta?, ¿cómo ha sido la retroalimentación con tus lectores?

Juanjo.-Pues ha sido muy positiva, afortunadamente las personas que se han acercado conmigo para comentar lo que opinan de “El Quebranto”, me ha permitido saber que a pesar de ser una novela tan polémica, por tratar temas tan crudos, de difícil digestión y que a través de nivel social, prefieren ser no vistos, no observados porque nos provocan incomodidad, pues yo he visto que afortunadamente el público que se ha acercado a leer mis letras ha tenido apertura y ha podido comprender lo que estoy intentando explicar, que es el drama de la juventud, de las adolescencia, de convertirse en carne de cañón del crimen organizado.

Es algo que vemos en las noticias todos los días y creo que eso también hace que esta novela se sienta no como un testimonio directo, sino como parte de la cultura. Es el resultado de alguien que observa, alguien que percibe cómo los adolescentes, la gente joven, se ve atrapada por este círculo de violencia que es abrumador y que tiene distintos niveles de impacto a toda la sociedad. No creo que haya hoy quién se salve de lo que representa vivir en un país como México asediado por tanta violencia.

Pulso.- ¿Dónde se consigue El Quebranto?

Juanjo.- El Quebranto lo pueden conseguir en la editorial Ediciones Periféricas en su portal www.edicionesperifericas.com, pero también desde hace uno o dos meses, se puede conseguir en el formato “impresión bajo demanda” de Librerías Gandhi. Entras a la página de las librerías, la encuentras en el catálogo, lo puedes pedir, se imprime y te llega a tu casa.