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El Mundial de futbol puede importar en la medida en que puede desplazar la conversación de los individuos respecto a la política, pero no es culpa del deporte, sino que las campañas electorales han sido poco atractivas y soporíferas, consideraron politólogos Juan Mario Solís Delgadillo, profesor-investigador de la Facultad de Derecho de la UASLP, argumentó que este mundial será el último en coincidir con las elecciones, debido a que a partir del siguiente proceso electoral los comicios se realizarán a principios de junio.
El politólogo expuso que lo que no hicieron los políticos a diferentes puestos gubernamentales de cara a las elecciones del 1 de julio “ya no se hizo más en la campaña”, sentenció.
Sostuvo que el campeonato mundial viene a despresurizar la tensión política presente, la cual está cargada por todos los mensajes político-electorales, que no han sido de tres meses sino de años.
“Hay que entender que el fútbol es un fenómeno social, guste o no guste el juego, está ahí (…) No nos hace intelectualmente inferiores, no nos hace ciudadanos menos responsables o menos comprometidos. Es un divertimiento y hay que entenderlo asi”, comentó.
El politólogo expuso que lo que no hicieron los políticos a diferentes puestos gubernamentales de cara a las elecciones del 1 de julio “ya no se hizo más en la campaña”, sentenció.
Sostuvo que el campeonato mundial viene a despresurizar la tensión política presente, la cual está cargada por todos los mensajes político-electorales, que no han sido de tres meses sino de años.
“Hay que entender que el fútbol es un fenómeno social, guste o no guste el juego, está ahí (…) No nos hace intelectualmente inferiores, no nos hace ciudadanos menos responsables o menos comprometidos. Es un divertimiento y hay que entenderlo asi”, comentó.







