No habría altares de Dolores

Vecinos de la calle Ignacio Altamirano, mejor conocido como el “Callejón del Buche”, se encuentran preocupados y decepcionados, pues todo parece indicar que, en esta Semana Santa, no podrán celebrar su centenaria tradición de cada Viernes de Dolores, que solamente se había suspendido en 2020, debido al confinamiento por la pandemia de Covid-19.
La razón por la cual los habitantes del callejón no podrán colocar sus altares en honor a la Virgen de los Dolores, una tradición que el año pasado, fue denominada Patrimonio Cultural Municipal, por el Ayuntamiento de San Luis Potosí, es porque las obra que se están llevando a cabo en la calle, difícilmente concluirán a tiempo, según reconocieron trabajadores y encargados.
La obra está a cargo de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas (Seduvop) y forma parte del proyecto de rehabilitación de las calles y avenidas de los barrios de Tlaxcala y Santiago.
En la calle en cuestión, la obra se realiza entre 20 de Noviembre y Damián Carmona, pero avanzan lentamente, aunque esto ocurre solo en algunos tramos, como es el caso de donde se lleva a cabo esta ancestral tradición.
Isabel Zavala, vecina del barrio, relató que a principios de febrero retiraron el adoquín de la calle y encontraron drenajes colapsados, así como tubería de agua potable dañada, la cual se remplazó.
Señala que las últimas dos semanas los trabajos pararon, pues los cuatro trabajadores acuden de dos a tres horas, con una sola maquinaria y sin avanzar.
Otra vecina dijo que cuando observan a los trabajadores no hacer nada, les cuestionan y dicen que ya no hay presupuesto.
Actualmente la calle está totalmente abierta, porque se encuentran renovando la tubería de agua potable. La arquitecta encargada de la obra se “sinceró” con los vecinos y les dijo que será imposible terminar para el 31 de marzo, fecha en la cual se celebra la referida festividad este 2023.
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