No todo es vandalismo y corrupción

Alegra a la Iglesia Católica potosina la beatificación de Conchita Cabrera de Armida

No todo es vandalismo y corrupción

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La beatificación de María Concepción Cabrera de Armida, es un reconocimiento de que en San Luis Potosí también hay santos, y que no todo es corrupción y vandalismo, sentenció la Arquidiócesis de San Luis Potosí.

Este sábado, el Vaticano anunció que el Papa Francisco aprobó un milagro a Cabrera de Armida, con lo cual a la madre de familia le fue autorizada la elevación a los altares con el título de beata.

Al respecto, Juan Jesús Priego Rivera, vocero del Arzobispado potosino, explicó que hasta el momento “Conchita” es considerada como sierva de Dios por parte del catolicismo, pues ese es un título que la iglesia da a personas que vivieron intensamente la espiritualidad cristiana, pero que aún no han sido beatificadas ni canonizadas.

Enfatizó que Cabrera de Armida será beata hasta que el Papa Francisco la declare como tal en una ceremonia de beatificación. Una vez hecha la declaratoria, ya se le puede venerar, edificarle un templo y bendecir sus imágenes, añadió.

“Esto va a ser alegría para muchas personas, y también un reconocimiento. Un reconocimiento de que en San Luis Potosí también hay santos; no todo es corrupción, no todo es vandalismo”, catalogó.

María Concepción Cabrera de Armida conocida por las personas cercanas como “Conchita”, nació en San Luis Potosí el 8 de diciembre de 1862, tuvo nueve hijos entre 1885 y 1899. Falleció en la Ciudad de México el 3 de marzo de 1937.