Rezago educativo no es sólo por el Covid

Resolver el rezago educativo podría ser un reto más complejo de lo que parece, pues sus causas no están solamente en los 23 meses de ausencia de las aulas a causa de la pandemia, sino que son multifactoriales y requerirán de un diagnóstico amplio y del diseño de estrategias ajustadas a lo regional y a lo local.
En opinión de Martha Ibáñez Cruz, coordinadora de Seguimiento Curricular de la Benemérita y Centenaria Escuela Normal del Estado “Pedro Vallejo” (Becene), el principal problema es que la política educativa, en general, no define estrategias específicas para la problemática que se tiene en México.
Por ejemplo, no define formas de trabajo con las madres y padres de familia para que ellos respalden lo que se aprende en el aula y que esto tenga un efecto positivo y permanente en el alumnado.
Aseguró que el muy bajo promedio de 3.6 obtenido por jóvenes aspirantes a ingresar a la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), “no fue sólo por la pandemia, pues esos estudiantes venían de un sistema de preparatoria, secundaria, primaria y preescolar en el que tal vez los padres de familia no supieron apoyar la movilización de competencias”.
Otro aspecto es la escasez de recursos que padecen las escuelas, no sólo didácticos o de conexión a nuevas tecnologías (internet), sino hasta de lo más básico que es el acceso al agua potable. Así, resulta muy difícil abatir el rezago educativo.
La pandemia de Covid-19, más bien, “nos vino a alertar de todas las condiciones y situaciones que no se están dando para hacer que los estudiantes avancen, como es el desarrollo de infraestructura; la capacitación para padres de familia y por supuesto, el rescate de la enseñanza de valores de una generación a otra”, concluyó la pedagoga.
no te pierdas estas noticias






