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El ‘voto de castigo’ fue muy importante en las elecciones del 1 de julio, pero también el ‘voto de la esperanza’, conjeturó Miguel Aguilar Robledo, director de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades de la UASLP.
De acuerdo con los datos del Instituto Nacional Electoral (INE), el pasado 1 de julio se emitieron 56 millones 611 mil 027 votos en la República Mexicana, de los cuales, el 53.19 por ciento favoreció a Andrés Manuel López Obrador, candidato electo a la Presidencia.
En entrevista, Aguilar Robledo argumentó que el ‘voto de la esperanza’ es una forma de ‘voto útil’ a favor del cambio, y el llamado ‘voto del miedo´ no tuvo el impacto que se preveía.
“Se mostró un voto mayoritario a favor del cambio, es decir, sí hubo un voto en cascada; sí hubo ese voto unificado. En San Luis es un poco atípico, y lo que se demostró es que la vía independiente no funciona. Todavía no tiene condiciones para competir”, enfatizó.
Destacó que las encuestas orientaron “bastante bien” el sentido de las preferencias, pues mostraron consistencia en los porcentajes de los cuatro o cinco aspirantes en su momento, incluso se quedaron abajo en la recta final.
“Se sabía que el voto millennial era muy importante. Se han hecho análisis ahorita, posteriores a la composición de los electores. Todavía no hay un análisis muy claro y contundente, pero sí el voto millennial fue muy importante”, valoró.








