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El uso de la copa menstrual es un método muy favorable para las mujeres, pero para que sea efectivo, las usuarias deben acudir con expertos de ginecología, a fin de saber su correcta colocación y funcionamiento, recomendó Mayra Angélica Martínez Martínez, encargada del Área de Uroginecología del Hospital Central “Ignacio Morones Prieto”.
Rememoró que, si bien el dispositivo está de moda en la población mexicana de 20 a 30 años, es algo que ya se venía utilizando con anterioridad, cuyos materiales provocaban reacciones o alergias en las usuarias, por lo cual, dejaron de usarse.
Sin embargo, citó que a inicios de los 90’s en países europeos comenzó a fabricarse la pieza con material más adecuado para el cuerpo humano, y en la actualidad su conformación es de plástico de uso quirúrgico. La especialista describió que todas las mujeres pueden utilizarla, aunque lo más frecuente es entre las chicas que ya tuvieron relaciones sexuales, pero quienes no han tenido sexo también puede colocársela.
Explicó que el funcionamiento consiste en: introducirla en la vagina como si fuera un tampón y por la forma se abre una vez adentro, generándose una especie de vacío, por lo cual, es complicado que tenga fuga de líquido.
Asimismo, la especialista dijo que la copa –con un costo de 600 a 800 pesos- tiene un uso de 12 horas, es decir, puede colocarse en la mañana y retirarse en la noche, sin tener que estar cambiándose cada cuatro o cinco horas como sucede con tampones o toallas sanitarias.
Martínez Martínez recalcó que, si bien la colocación no aumenta el riesgo de infecciones vaginales, quienes la usan deben mantener una higiene al momento de situarla y retirarla.
“Una vez que se coloca ni se percibe, o sea, queda tan bien acomodada que no es como que sienta que trae una copa menstrual. Es cuestión de adaptarse a su uso. Es mucho más segura que las tollas sanitarias o los tampones, porque es mucho menor el riesgo de que se pueda manchar la chica”, detalló.
Indicó que como en todo producto, hay copas menstruales de diferentes tallas; chicas, medianas y grandes, por lo tanto, las mujeres sin vida sexual podrían optar por la más pequeña.
“Tiene todas las ventajas la copa menstrual. A nivel ecológico, es mucho mejor usar una copa menstrual, que estar cada mes usando toallas femeninas o tampones, que contaminan mucho más”, comentó.








