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La Secretaría de Salud del gobierno federal aseveró que en San Luis Potosí se registró la primera semana en la que se empezó a notar “un signo de desaceleración y control” de los contagios activos de COVID-19, que de acuerdo al Director General de Epidemiología. José Luis Alomía Zegarra. disminuyó un 11%.
Lo anterior, pese a que los indicadores de la última semana han mostrado un incremento constante de los casos acumulados, que ayer se elevó a once mil 688 casos, de acuerdo a las cifras federales.
Ayer, en la conferencia de prensa, Alomía Zegarra incluyó a San Luis Potosí en un grupo de cuatro entidades, que presentaban en la semana epidemiológica número 30 evidencias de desaceleración de casos activos confirmados y sospechosos.
De esos estados, además de San Luis, fueron Chihuahua, Jalisco y Puebla, Alomía Zegarra señaló que llegaron a un pico, pero que al menos en la última semana presentaron un descenso en el número de casos activos.
El funcionario indicó que entre la semana 18 a la 29, se presentó un crecimiento acelerado, que rebasó los dos mil 500 casos, pero que a partir de la semana 30, disminuyó un once por ciento.
Sin embargo, hizo notar que el porcentaje de positividad, es decir, la proporción de casos confirmados de COVID-19 de entre las personas que se hicieron pruebas, sigue en niveles altos, que rondan el 65%, aunque disminuyó un poco en la semana 30.
Esta situación, dijo, podría influir en los resultados de las próximas semanas.
“Empezamos a notar un signo de desaceleración y de control en San Luis”, señaló.
En las últimas semanas, San Luis Potosí destacó por la aceleración de casos de COVID-19 en la entidad, llegando a un punto máximo el pasado 31 de julio, cuando el gobierno federal registró 605 casos en un solo día. Además, el estado llegó a sumar tres municipios en la lista de diez localidades con mayor tasa de casos activos del país.








