HAY QUE ESTAR ATENTOS, PARA NO SER TENTADOS

HAY QUE ESTAR ATENTOS, PARA NO SER TENTADOS

Pbro. Lic. Salvador González Vásquez.

Nadie está exento de ser tentado. Porque la tentación, es algo inevitable.

Y mientras vivamos en este mundo, siempre estaremos expuestos a la tentación.

Por eso, necesitamos estar con Dios, para que nos ayude a vencer, la invencible tentación.

El Espíritu, nos impulsa a estar en la soledad para hablar con Dios; pero nosotros, no siempre seguimos el impulso, y preferimos tomar nuestro propio camino.

Aunque para estar con Dios, es necesaria la soledad.

Pero ésta, también puede ser la ocasión, para una intervención del diablo.

El buen espíritu, nos impulsa hacia Dios. Pero en la soledad, también el diablo nos puede apartar de Dios.

Y nadie se libra de ser tentado; porque hasta el Señor, fue tentado por el diablo en el desierto.

Y de esto, hoy nos habla el Evangelio: “En aquel tiempo, el Espíritu impulsó a Jesús a retirarse al desierto, dónde permaneció cuarenta días y fue tentado por Satanás”. (Mc.1).

El demonio, nos conoce bien; y sabe mucho de nosotros, más, de lo que sabemos de nosotros mismos. El diablo, sabe cuál es el momento de hacernos caer; también conoce nuestro lado débil.

Por eso, hay que estar atentos, para no ser vencidos a la hora de ser tentados.

La tentación es algo inevitable, pero de nosotros depende, el ceder o vencer al tentador.

Por tanto, hay que abrir la puerta a Dios. Porque solo Él, puede ayudarnos a vencer los demonios que llevamos dentro, y que nosotros ignoramos.

Y Dios, es el único que puede librarnos del mal.