Varices empeoran en el verano

Varices empeoran en el verano
Las varices son un problema que muchas personas ven cómo empeora en los meses de verano.

Las altas temperaturas no ayudan, y muchas personas afrontan estos meses con un aumento del dolor, pesadez o cansancio en sus piernas. 

Son la manifestación más visible de la enfermedad venosa crónica, que padecen entre un 50 y un 70% de la población mexicana, y que afecta en mayor medida a las mujeres, sobre todo a partir de 

los 35-40 años.

El efecto vasodilatador del calor impide que el retorno de la sangre desde las piernas al corazón se produzca correctamente, provocando la acumulación de sangre en las venas, lo que da lugar a la aparición de varices, o lo que es lo mismo, la dilatación de los capilares por el aumento de presión y retención sanguínea.

INSUFICIENCIA VENOSA

Esta insuficiencia venosa suele darse con más frecuencia en mujeres y muchas veces se convierte en una preocupación estética.

Sin embargo, más allá de lo cosmético y aunque no necesariamente desencadena problemas mayores, prevenir y tratar las varices contribuye a mejorar la calidad de vida y a garantizar el buen funcionamiento del sistema circulatorio.

ENFERMEDAD

La enfermedad venosa crónica (EVC) es la incapacidad del sistema venoso de las extremidades inferiores de devolver de forma eficaz la sangre al corazón.

Es, por lo tanto, un problema de retorno venoso y su manifestación más frecuente las varices.

HERENCIA

La herencia es determinante. 

Se sabe que tener un progenitor con varices hace que en un 40% sus descendientes desarrollen varices.

Si son los dos, la probabilidad de desarrollar varices está por encima del 60%.

SEDENTARISMO

Existen otros factores relacionados con el sedentarismo o estar mucho tiempo de pie.

Hay profesiones especialmente de riesgo para desarrollar varices: Dependientes de comercio, peluqueras, camareros, a estos factores se asocia la obesidad que dificulta el retorno venoso.

ANTICONCEPTIVOS

La toma de píldoras anticonceptivas y alteraciones hormonales en la mujer se relacionan también con la aparición de varices.

Un 40% de las mujeres embarazadas desarrollarán varices por un aumento de la presión en el interior de las venas, y por los cambios hormonales del embarazo.

SÍNTOMAS

Los síntomas que definen la EVC no son específicos, pero cuando se dan conjuntamente sí que nos proporcionan una orientación valiosa en el diagnóstico. El dolor, con sus expresiones como sensación de cansancio y pesadez, manifestado como "piernas cansadas" o "piernas pesadas", es el síntoma fundamental.

Muchas veces se acompaña de sensación de hormigueo y calambres, que característicamente pueden ser nocturnas, en las primeras horas de la noche, para luego ceder. 

El picor es también muy común, producido entre otras causas por sequedad de la piel. 

Es característico que los síntomas se agraven al final del día y mejoren con la elevación de las piernas.

MAYOR AFECTACIÓN EN LAS MUJERES

Genéticamente no hay diferencias entre hombres y mujeres para desarrollar varices. 

Pero son las alteraciones hormonales y el embarazo las situaciones que marcan la diferencia con el varón. 

El embarazo produce un problema mecánico de retorno venoso al ocupar el útero la pelvis y, además, las hormonas hacen que los tejidos sean más laxos.