Científicos piden cambios radicales para cumplir con las metas de desarrollo

Advierten que es necesario terminar con el vínculo entre crecimiento económico y destrucción del medio ambiente.

Científicos piden cambios radicales para cumplir con las metas de desarrollo

NACIONES UNIDAS (EFE).- El mundo necesita cambios radicales y urgentes para erradicar la pobreza y poder cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en peligro por la creciente desigualdad y por el cambio climático, unos problemas que amenazan incluso con destruir los avances de las últimas décadas.

Esas son las conclusiones del primer informe elaborado por un grupo de científicos independientes elegido por Naciones Unidas para evaluar los avances en la aplicación de la gran agenda mundial de desarrollo.

El documento dibuja un panorama muy complejo y deja claro que el actual modelo antipobreza tiene que ser transformado.

"Crear crecimiento económico simplemente aumentando el consumo de bienes materiales ya no es una opción viable a nivel global", apuntan los científicos.

La estrategia seguida hasta ahora, que ha sacado de la pobreza a millones de personas en las últimas décadas, también ha fallado a muchos otros y, además, ha creado niveles de desigualdad sin precedentes y ha puesto al mundo al borde del acantilado en clima y pérdida de biodiversidad, esgrimen.

Peter Messerli, de la Universidad de Berna (Suiza) y uno de los responsables del estudio, explicó en una conferencia de prensa este miércoles que el mundo está en "una trayectoria muy preocupante, que amenaza la misma existencia humana" y no se ha sabido reconocer "la urgencia de actuar ya".

Para cumplir con las metas de desarrollo es necesario, insistió, terminar con el vínculo entre crecimiento económico y destrucción del medio ambiente y al mismo tiempo reducir las desigualdades económicas y de género.

Dado que no todos los países parten de la misma situación, el estudio defiende que las zonas más pobres deben mantener niveles de crecimiento más altos con el fin de asegurar servicios sociales de calidad e infraestructuras para sus ciudadanos.

Mientras, los países desarrollados tienen que cambiar sus esquemas de producción y consumo, lo que implica entre muchas otras cosas limitar el uso de combustibles fósiles y plásticos.

Para los expertos, debe garantizarse un acceso universal a servicios como la sanidad, la educación, el agua, el saneamiento, la vivienda o la protección social, pues son un requisito imprescindible si verdaderamente se quiere erradicar la pobreza.

Los autores del informe piden transformaciones de gran calado en varias grandes áreas como la alimentación, la energía, el consumo y la producción y las ciudades.

En el caso de la alimentación, aseguran que el statu quo es "insostenible", con unos 2 mil millones de personas que sufren inseguridad alimentaria y 820 millones malnutrición, mientras que las tasas de sobrepeso crecen en todo el mundo.

La industria alimentaria, además, tiene un impacto muy claro en el medio ambiente que es necesario reducir.

En el caso de la energía, los científicos señalan que debe darse acceso a la electricidad a los casi 1,000 millones de personas que no la tienen, casi todos en el África subsahariana.

Ello debe hacerse en paralelo a una mejora de la eficiencia energética y abandonando los combustibles fósiles para combatir el cambio climático.

El informe reconoce que los cambios necesarios son enormes, pero subraya que un futuro mejor todavía es posible, siempre que haya una transformación drástica de las políticas actuales.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible fueron pactados en 2015 por los líderes de todo el mundo y conforman el gran plan internacional contra la pobreza y para la protección del medio ambiente hasta el año 2030.

Esas metas sustituyeron a los Objetivos del Milenio, que entre los años 2000 y 2015 vieron grandes avances en la reducción de la pobreza, pero que fracasaron en ámbitos como la lucha contra las desigualdades.

Este mes, los líderes mundiales tienen previsto repasar la implementación de la nueva agenda de desarrollo en una primera cumbre desde su aprobación hace cuatro años.

La cita tendrá lugar los días 24 y 25 de septiembre, en el marco de los debates anuales de alto nivel en la Asamblea General de la ONU.