El plan climático de la UE afectará a China, Rusia, Turquía y el Reino Unido

El plan climático de la UE afectará a China, Rusia, Turquía y el Reino Unido

BRUSELAS, Bélgica (EFE).- El paquete legislativo que presentó este martes la Comisión Europea para reducir al 55 % las emisiones de C02 en 2030 tendrá un impacto en las relaciones con China, Rusia, Turquía y el Reino Unido, reconocieron fuentes comunitarias. 

Esa incidencia se producirá, en particular, por el nuevo mecanismo para gravar en las fronteras de la UE los productos importados de terceros países que necesiten para su fabricación más emisiones de C02 de las que Bruselas permitirá en el interior. 

"¿Quiénes van a ser los más afectados? China, Rusia, Turquía y en cuarto lugar, el Reino Unido", dijeron las fuentes citadas, para subrayar: son "los países con los que tenemos más difíciles relaciones".  

Se trata de países con una industria muy dependiente del cemento, el acero y el aluminio, que consumen gran energía de carbono. 

En cambio, el nuevo impuesto al carbono en frontera "no afectará mucho" a Estados Unidos, aseguraron las fuentes, "dado que lo que nos exportan los americanos es de poco contenido de CO2". 

No obstante, a pesar del impacto geopolítico que tendrá esta propuesta climática, "es absolutamente necesario" el impuesto en frontera, afirmaron.

"No vemos cómo el Pacto Verde Europeo puede volar sin este impuesto en frontera", indicaron. 

Además, es "compatible" con las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) porque "no es discriminatorio, no es una barrera comercial, sino una herramienta ambiental", destacaron las fuentes, si bien reconocieron que hay países que lo podrán ver como una medida proteccionista de la UE. 

Con estas doce medidas legislativas, la UE quiere "recuperar el liderazgo" que tuvo durante las negociaciones del antiguo Protocolo de Kioto, que entró en vigor en 2005 y que por primera vez fijó objetivos de reducciones netas de gases de efecto invernadero. 

Un protagonismo que, según las fuentes, la UE ha ido "perdiendo poco a poco, en parte porque hemos ido reduciendo las emisiones y por lo tanto ya no éramos un actor fundamental", dado que "el problema eran los grandes emisores", como son China y Estados Unidos. 

"No siendo emisores, queremos recuperar el liderazgo en temas climáticos (...) A pesar de no ser un gran emisor, Europa empieza a poner en marcha mecanismos de competencia leal que permitan políticas internas más enérgicas", subrayaron. 

Aunque aseguraron que los países menos desarrollados no se van a ver afectados por el impuesto en las fronteras -a excepción de Mozambique, "que produce mucho aluminio"- sí advirtieron de la lectura negativa que pueden hacer estos actores. 

"La lectura que se puede hacer -avanzaron- es que países menos desarrollados pagan una tasa en frontera que va a las arcas comunitarias. Es el mundo al revés. En vez de que del presupuesto comunitario salga dinero a países en desarrollo, (estos) están pagando un dinero que va al presupuesto comunitario". 

"Eso tiene una lectura que se puede manipular", señalaron las fuentes.

Frente a esta interpretación, en Bruselas quieren subrayar que "Europa ha pagado más de 28,000 millones" de euros (más de 33.100 millones de dólares al cambio actual) a los países en vías de desarrollo para facilitarles su desprendimiento de los combustibles fósiles, a diferencia de Estados Unidos y China, "que prácticamente no han pagado nada".