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Por segunda ocasión en el año la Junta de Gobierno del Banco de México decidió una nueva baja en su principal tasa de interés, para ubicarla en 7.75%. Sin embargo la reducción no se verá reflejada de manera inmediata en una disminución en el costo de las deudas de las personas por tarjetas de crédito o los financiamientos para la adquisición de un vehículo o una casa.
En todo caso los primeros beneficiados serán los grandes deudores, como las empresas y los gobiernos federal, estatal y municipal.
Veamos porque:
La tasa objetivo del Banxico es la tasa de referencia de las instituciones financieras del país. La primera consecuencia de la baja en dicha tasa es una reducción en la Tasa de Interés Interbancaria de Equilibrio (TIIE), que es la tasa con que los bancos se prestan entre ellos y financian parte de sus operaciones. Los bancos fijan el costo del crédito empresarial y el financiamiento al sector público con base en la TIIE más dos o tres de puntos porcentuales adicionales.
Por ello es que una baja en la tasa objetivo del Banxico trae como consecuencia una disminución en la TIIE y por tanto una disminución en el costo financiero para los grandes deudores como las empresas y el gobierno.
En el caso de los pequeños deudores como usted o como yo, la situación es diferente, porque la diferencia entre la TIIE y la tasa de interés que cobran los bancos por la tarjeta de crédito o los financiamientos para comprar un auto o una casa son más significativos.
Mientras la TIIE se ubica en 8.16%, la tasa más barata que cobra una tarjeta de crédito se sitúa fácilmente arriba de 20%, mientras que los créditos automotriz o hipotecario ascienden alrededor de 15%; considerando el Costo Anual Total (CAT).
Este diferencial de tasas le da un margen de maniobra a los bancos para no reflejar en el corto y mediano plazos la reducción de la principal tasa de referencia. En todo caso el mayor beneficio que pueden recibir los pequeños deudores es que la baja en la tasa objetivo del banco central ponga un techo al costo de los créditos al menudeo y que estos ya no sigan aumentando.
Finalmente otro beneficio de la baja en la principal tasa de interés del Banxico, más allá del costo del crédito, es que vuelve rentables algunos proyectos de inversión que antes, con las tasas altas no lo eran.
La baja en la tasa del Banxico debería dar un marco más favorable para la inversión, que impulse el empleo y el consumo. Sin embargo, a veces le damos como poderes mágicos a la política monetaria que en realidad no tiene, el impacto de la baja en la tasa de referencia es más limitado en la actividad económica, de lo que los economistas quisieran.
Tras recorte a interés ¿Convienen créditos a tasa fija o variable?
Ahora que la principal tasa de interés del Banco de México reportó una nueva baja en lo que va del año, muchos nos preguntamos si en este momento nos conviene tomar un crédito a una tasa variable en vez de una tasa fija, ahora que el costo del dinero parece ir a la baja.
Los especialistas aconsejan que no es conveniente tomar un crédito a tasa variable debido a que todavía hay muchos riesgos sobre el futuro comportamiento de la inflación y el tipo de cambio que pudieran revertir la tendencia a la baja de la tasa de interés en el país.
Para el ciudadano común la recomendación es tomar la tasa de interés fija porque todavía hay mucha incertidumbre y difícilmente se puede tener la certeza de que la tendencia es una baja continua de la tasa de referencia.
Si el banco central enfrenta un repunte de los precios de ciertos bienes y servicios o un fuerte incremento en el tipo de cambio, el Banxico tendría que recurrir de nueva cuenta de nueva cuenta a subir la tasa de referencia.
La situación económica nacional e internacional es muy volátil. Todavía no estamos para pensar que sea una buena estrategia endeudarse a tasa variable. Si hay planes de tomar algún crédito hipotecario u automotriz, lo mejor sería esperarse unos meses más para ver si hay posibilidades de que las tasas bajen un poco.
Si eres un empresario y quieres poner tu deuda a tasa variable, lo que se recomienda es cubrirse por el riesgo de tasas de interés, de que esta se pueda disparar. Hay productos financieros (una especie de opción como si fueran los futuros del tipo de cambio), para cubrir la posibilidad de un aumento en el costo de la deuda.
Lo ideal para el crédito empresarial es cubrirse si es que se considera la opción de la tasa variable.








