Se sincera

reveló cómo cambió su vida tras separarse de Angelina Jolie, dejó sus adicciones y reconoció que padece depresión

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Ciudad de México. -  Brad Pitt se sincera y habla acerca de toda la oscuridad que vivió cuando fumaba y bebía sin moderación, hábitos que dejó por completo, luego de su separación de Angelina Jolie. Además, compartió que, por primera vez en su vida, comienza a reconocer la depresión que lo acompañó desde la niñez.

Ya han pasado 6 años, desde que Brad y Jolie anunciaron su separación, etapa muy oscura para ambos, pero, también significó el punto de quiebre para el actor de 58 años que, prestó atención a consecuencias que provocaron dos de sus grandes vicios, el alcohol y el tabaco.

Así fue como dijo en entrevista a  "GQ", en la que aseguró que moderar su consumo ya no era opción para él. "No tengo esa capacidad para fumar sólo uno o dos al día", dijo, por lo que hizo alusión a que no puede ponerse disfraz y pretender que un día desea fumar o beber y al otro no.

Además, aseguró que ya no se encuentra en edad en la que puede vivir la vida despreocupadamente, acompañado de placeres que en la juventud parecían divertidos, o capaces de disolver problemas. "Tengo esa edad en la que no sale nada bueno de eso".

También abordó cuando acudió a Alcohólicos Anónimos, durante un año y medio, decisión que tomó a partir que Jolie solicitara el divorcio. En aquella época, se sintió cómodo con el grupo con el que se sentó a compartir su experiencia con la bebida, pues uno de los temores al  asistir a terapia era el riesgo de ser expuesto públicamente.

"(...) Había visto cosas de otras personas que habían sido grabadas mientras derramaban sus entrañas, y eso es simplemente atroz para mí".

La relación que tuvo con el alcohol no fue cualquier cosa, ahora, sugirió que padece prosopagnosia, secuelas del alcohol también conocida como ceguera facial, que es cuando olvidas a personas o acontecimientos que tuvieron estando bajo los efectos del alcohol. 

Dijo que desde niño se había sentido solo, y no fue sino hasta hace poco cuando experimentó cercanía con amigos y familiares.

De cómo se siente ahora, indicó que se trata de un sentir que podría resultar contradictorio -si tratas de ver la vida como si tuviera momentos en que todo va bien y otros en que todo va mal- porque vive de la mano del dolor y la dicha, al mismo tiempo, lo que reconoce que es comenzar a ver la vida con madurez.

"Siempre me movía, a la deriva en un camino y en el siguiente". "Creo que pasé años con depresión de bajo grado, y no fue hasta que llegué a un acuerdo con eso, tratando de abrazar los lados de mí mismo, la belleza y la fealdad, que pude atrapar esos momentos de alegría".