Alegrate en Dios

Alegrate en Dios

PBRO. LIC. SALVADOR 

GONZÁLEZ VÁSQUEZ

Cuando las cosas no van bien, ¿Cómo podemos permanecer alegres? Ya que hay momentos en que la carga se vuelve algo pesada; y eso, pesa en el ánimo, y corrompe la alegría.

Cuando el ambiente se llena de luz, también nos invade el gozo; pero, cuando la vida cambia de color, con qué facilidad se borra la sonrisa. 

No tendríamos porqué depender del ambiente; ni para reír, como tampoco para llorar. 

Somos nosotros, los que tenemos que ser luz en las tinieblas. Y por eso, mantener la alegría ante cualquier circunstancia, no es algo fácil; ya que la alegría es una virtud.

SONREÍR A LA VIDA

A través de la historia, han existido hombres que le han sonreído a la vida entre la adversidad.  Y por eso, fueron llamados "Bienaventurados", es decir "felices".

Un modelo de mujer feliz, es María. Porque ella pasó por muchas tribulaciones, y nunca perdió la alegría; por esa razón, su prima Isabel la llamó: "Dichosa tú, que has creído". 

EL SEÑOR ESTÁ CONTIGO

A María, el Señor le cambió los planes; y no por eso, dejó de sonreír. Y hoy vemos, como el ángel Gabriel, al visitarla le dice "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo". (Lc. 1,).

Desde el plano humano, María no tenía motivos para alegrarse, puesto que ese anuncio echaba por tierra sus planes; pero su fe en Dios era tan grande, que no sentía tanto el peso de la existencia. 

María proclamsa con el Magníficat: "Mi espíritu se alegra en Dios mi salvador".   

María, nunca dejó de sonreír; porque tenía la certeza, que Dios estaba con ella.

Por tanto, no busquemos fuera, lo que llevamos dentro; es mejor entrar en ti mismo, y descubrir la luz que hay en tu interior.   Y que esa luz, venga a ser la causa de tu alegría.