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Guadalajara.- Las editoriales no conocen la riqueza de temáticas de la literatura indígena y la venden como si todas fueran historias de corte prehispánico y tradicional, dijo ayer a Efe la escritora mexicana Marisol Ceh Moo, Premio de Literaturas Indígenas de América 2019 (PLIA).
“Las personas creen que quien escribe en lengua indígena necesariamente está escribiendo sobre las comunidades indígenas, sobre las vivencias de esas poblaciones, de sus tradiciones, usos y costumbres y eso es una mentira”, señaló antes de su participación en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, que concluye este domingo.
La literatura indígena “puede tomar temáticas contemporáneas, situaciones reales que se viven también en las comunidades, la situación de violencia de género, de incesto o de discriminación”, añadió la escritora nacida en México y de origen maya.
La narradora y cronista señaló que es común que en las librerías o las ferias de libros los editores confinen las obras de escritores indígenas a un rincón lejos de los grandes best sellers, pero esta clasificación más que ayudar perjudica porque apela al desconocimiento.
Considera que esta etiqueta es una forma de discriminación y demerita el trabajo de los escritores en lenguas originarias, porque los lectores asumen que son libros con poca calidad.
“Las personas creen que los escritores vienen de las comunidades y no tienen formación o un trabajo especializado, y que esa obra no merece ser comprada, eso nos lleva a comprender que hay una disminución en el valor, un sentido discriminatorio”, enfatizó.
GALARDÓN
Ceh Moo, nacida el 1968 en Calotmul, Yucatán (sureste de México), se convertirá en la primera mujer en recibir este premio que reconoce las historias creadas y publicadas en alguna lengua originaria del continente americano y que tendrá su ceremonia en el marco de la FIL.
Contó que cuando le dieron la noticia hace unos meses tuvo una sensación encontrada, por un lado sintió que había conseguido “un anhelo” en su carrera, pero también supo que tenía como responsabilidad procurar que se reconozca el trabajo de las escritoras no solo con premios, sino también con la publicación de sus obras.
COMPROMISO
“Tienes que recordar todos los días que tu compromiso y tu responsabilidad es aún mayor, por eso digo que me cae como un balde de agua fría, pero después de asimilar lo que significa, la búsqueda del posicionamiento de las mujeres, el trabajo que he hecho con una trayectoria de 16 años y estar luchando contra la invisibilización, la insensibilización”, señaló la también profesora.
Ser una escritora indígena no ha sido sencillo. Aunque sus tres libros han sido traducidos al griego, inglés, alemán y japonés y ha sido reconocida con diversos premios, que sus obras lleguen al público ha sido casi igual de difícil que al principio.








