La Policía de Viena descubre obras de arte robadas

La Policía de Viena descubre obras de arte robadas

Las autoridades austríacas han descubierto varias obras de arte robadas por un valor estimado en 1,3 millones de euros, incluidos dibujos y grabados de Gustav Klimt y Egon Schiele, en un desván del domicilio del supuesto ladrón, un transportista austríaco de 45 años que trabajaba en Viena.

En un comunicado, la Oficina Estatal de la Policía de Viena informó este miércoles que, tras "extensas investigaciones que duraron varios meses", se ha esclarecido un caso de una vasija antigua china desaparecida de Londres y buscada por Interpol.

El supuesto autor de los hurtos, aparentemente un aficionado al arte, era empleado de una empresa de transportes de Viena, que a su vez subarrendaba a otra firma especializada en el transporte de obras de arte y gozaba de gran confianza en su lugar de trabajo.

El sospechoso habría robado las valiosas piezas del almacén de la empresa donde se depositaban en el marco de su transporte.

Los investigadores lo descubrieron a raíz de una consulta que hizo en una base de datos de Londres sobre una vasija china del siglo XI antes de Cristo, que había desaparecido de la capital británica en 2013 y era buscada por la Interpol.

"Una asociación londinense especializada en la recuperación de obras de arte robadas informó a las autoridades austríacas de que un ciudadano austríaco había solicitado información sobre una vasija de bronce china, de un valor de 80.000 euros, en la base de datos de ese país", explica el comunicado.

Según la policía austríaca, el hombre pensó que si en esa base de datos no se informaba del robo podía contar con que no había una búsqueda del objeto y por lo tanto podría venderlo.

Pero los operadores de la base de datos registran a las personas que efectúan las consultas e informaron de ello a Interpol.

En el registro de su vivienda, los agentes se incautaron de dibujos y grabados de los pintores austríacos Gustav Klimt y Egon Schiele, así como de un retrato del emperador Francisco José de Friedrich Wailand, aunque no constan denuncias de robo de estas obras.

Además, los investigadores descubrieron que el sospechoso había mantenido contactos con una casa de subastas internacional y suponen que ya ha vendido al menos tres objetos robados, entre ellos un boceto del artista Alfred Kubin.

Tras ser detenido, el hombre fue puesto en libertad por orden de la Fiscalía de Viena, mientras continúan las investigaciones para esclarecer diversas cuestiones relacionadas con el caso.