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MATEHUALA.- Hace quince años se edificó la Casa de Salud Mental en base a un censo que reveló que había un gran número de personas de todas edades con discapacidad mental.
Se hizo el anuncio de la construcción y el sol brilló en los ojos de familiares que tienen en casa una persona con algún padecimiento mental, ya que la mayoría no tiene recursos para someterse a tratamiento psiquiátrico, recordó el ex diputado local Héctor Cossío Castillo.
“Nosotros requeríamos de una Clínica de Salud Mental no un espacio para dar terapias ocupacionales. No se concretó como era nuestro propósito de hacer algo mejor que redundara en beneficio de quienes tienen ese problema de salud”, señala. El Municipio mantiene la institución a través del DIF dando atención las personas que a diario recogen y dejan en sus hogares.
El DIF paga los insumos que se requieren para darles alimentación, el material con el que trabajan los usuarios, el pago del personal que trabaja desde las ocho de la mañana a las tres de la tarde, de lunes a viernes. Dijo Cossío Castillo que hay muchos casos de personas con problemas mentales, que deambulan por las calles, unos son tranquilos, pero también hay otros un tanto agresivos.
Además, se ha detectado que de otros lados dejan en esta ciudad a enfermos mentales y por ello ha ido creciendo el número de personas con estos padecimientos. “Es una lástima que no se logró el propósito por el que tanto luchamos los que tenemos un hijo con discapacidad mental, ya que al tener una clínica se requiere de especialistas”.








