A-AA+
Matehuala.- Un hombre de ochenta años trabaja para comer, si no trabaja no come ya que nadie se apiada de su condición y diariamente está expuesto al contagio de Covid-19.
Una situación difícil es la que enfrenta don Carmelo Banda Martínez, de 80 años de edad y quien es oriundo de la comunidad de la Lajita municipio de Doctor Arroyo, Nuevo.León y quien a diario se traslada a Matehuala para vender ajos, nopales, cebollas y chiles que el mismo carga en dos cubetas.
Para el octogenario es difícil cargar las dos cubetas porque no tiene fuerzas, pero aún así, todos los días ofrece su mercancía sentado en la banqueta.
“Me dice la gente que me guarde en mi casa, que me encierre y no salga que porque anda una enfermedad, no sé qué mal, pero ¿cómo me voy a encerrar en mi casa?, ¿quién me va a dar de comer? Nadie ve por mí, soy un hombre que vive solo”, se lamenta.
Dijo que gasta un promedio de 150 pesos de ida y vuelta a su rancho. A diario toma el camión muy temprano para llegar a esta ciudad a las nueve de la mañana y se va al atardecer. Con lo que logra vender compra tortillas, sardinas en lata, pan, aguacate o huevo para cocinar en su casa.
Por lo regular don Carmelo se sienta en las calles de Morelos e Hidalgo, en el área del Mercado Mariano Arista para ofrecer su mercancía.
Para él, morir de hambre es una amenaza más preocupante que la de enfermar por un virus que no conoce ni entiende porque nadie se lo ha explicado.








