Acaba cumbre climática, con poca ambición

La cumbre más larga en 25 años deja el pendiente sobre las emisiones de dióxido de carbono

Compartir:

Acaba cumbre climática, con poca ambición

A-AA+

Madrid, Esp.- Los negociadores de casi 200 países aplazaron el domingo hasta el año siguiente una importante decisión sobre los mercados globales de emisiones de dióxido de carbono, poniendo fin a las maratónicas reuniones de la cumbre internacional del clima en Madrid.

Sin embargo, y pese a celebrar la cumbre climática más larga en 25 años de ediciones anuales, dejaron un espinoso asunto por resolver de cara a la próxima conferencia, prevista dentro de un año en Glasgow.

Los mercados de emisiones ponen un precio a las emisiones de dióxido de carbono, el principal gas de efecto invernadero, y permiten a los países o empresas canjear permisos de emisiones que pueden reducirse de forma constante, fomentando la adopción de tecnologías de bajas emisiones.

Varios países de Europa y otras regiones dijeron que era mejor no alcanzar ningún acuerdo sobre cómo regular el canje de créditos por emisiones que aprobar un mal acuerdo que pudiera socavar la docena de mecanismos regionales ya en vigor.

El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, ha asegurado tras la clausura de la COP25, que está “decepcionado con los resultados” de la conferencia, aunque ha anunciado que “no se rendirá” en la lucha contra la crisis climática.

“La comunidad internacional ha perdido una oportunidad importante de mostrar una mayor ambición en mitigación, adaptación y finanzas para afrontar la crisis climática”, ha lamentado el secretario general, en un comunicado en el que ha precisado que, sin embargo, “no debemos rendirnos”. Entre los documentos aprobados el domingo estaba la declaración “Chile-Madrid Tiempo de actuar”, que pide a los países que mejoren sus compromisos actuales de reducción de emisiones de efecto invernadero.

Los científicos han advertido que las emisiones deben bajar considerablemente y lo más pronto posible para impedir que las temperaturas se eleven más de 1,5 grados centígrados (2,7 F) para finales de siglo.

A la fecha, la temperatura del mundo está en curso de aumentar entre 3 y 4 grados centígrados, con secuelas posiblemente dramáticas para muchos países. Se acordó destinar fondos para los países vulnerables para compensarles por los fenómenos climáticos.