Donald Trump avanza con arco del triunfo en Washington: comisión aprueba diseño
La Comisión Federal de Bellas Artes aprobó el concepto del arco del triunfo y otros proyectos impulsados por Trump en Washington.

WASHINGTON (AP) — El diseño de un Arco del Triunfo que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quiere mandar a construir en una entrada a la capital del país avanzó un paso el jueves después de que una agencia clave revisó la propuesta por primera vez. Un comisionado sugirió cambios, entre ellos, eliminar la estatua tipo Estatua de la Libertad y el par de águilas que se ubicarían en la parte superior del arco y aumentarían su altura.
El arco es uno de los distintos proyectos que el presidente republicano impulsa, junto con un salón de baile en la Casa Blanca, para dejar su huella en Washington.
La Comisión Federal de Bellas Artes, cuyos miembros fueron designados por Trump, aprobó el concepto de diseño de tres proyectos: el arco, un plan para pintar de blanco el exterior de granito gris del Edificio de Oficinas Ejecutivas Eisenhower y la construcción de un centro subterráneo para realizar controles de seguridad a turistas y otros invitados.
Es el primer paso en el proceso de la comisión. La agencia federal revisará a continuación diseños actualizados de los tres proyectos en una reunión futura antes de realizar cualquier votación final.
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El vocero de la Casa Blanca, Davis Ingle, dijo que la acción de la comisión es "otro paso en el cumplimiento de la promesa que el presidente Trump hizo al pueblo estadounidense durante su campaña: hacer que Estados Unidos vuelva a ser seguro y hermoso".
Detalles confirmados del arco del triunfo propuesto
El arco tendría una altura de 76 metros (250 pies) desde su base hasta una antorcha sostenida en alto por una figura tipo Estatua de la Libertad en la cima de la estructura. Esa figura estaría flanqueada arriba por dos águilas y custodiada en la base por cuatro leones, todo en dorado. Las frases "One Nation Under God" ("Una Nación Bajo Dios") y "Liberty and Justice for All" ("Libertad y Justicia para Todos") estarían inscritas en letras doradas en la parte superior de cada lado del monumento.
Un mirador público ofrecería vistas de 360 grados de los alrededores.
El secretario del Interior, Doug Burgum, presentó el arco en una declaración que él mismo pronunció en la reunión, al señalar que antiguos planes para la isla Columbia, el terreno federal donde se levantaría el arco, contemplaban que se construyera allí un monumento. Pero afirmó que esos planes quedaron en el olvido, lo que permitió que el terreno se convirtiera en una "rotonda de tráfico estéril, cubierta de césped y solitaria" que necesita adornos.
Su departamento supervisa el Servicio de Parques Nacionales, que administra el terreno donde se construiría el arco. Burgum dijo que Washington es la única capital importante del mundo occidental que no cuenta con un arco de ese tipo.
Pero con 76,2 metros (250 pies) de altura, el arco eclipsaría al monumento a Lincoln, que mide 30 metros de altura (99 pies), y alcanzaría cerca de la mitad de la altura del monumento a Washington, un obelisco de unos 169 metros (555 pies). Tres de las cuatro personas que presentaron comentarios públicos en la reunión se opusieron al arco, principalmente por su tamaño. La comisión recibió alrededor de 1.000 comentarios por escrito, todos en contra del proyecto, según su secretario Thomas Luebke.
El vicepresidente de la comisión, el arquitecto James McCrery II, indicó que prefería el arco sin la figura y las águilas en la parte superior, lo que reduciría significativamente su altura. McCrery también se opuso a los leones en la base, al señalar que "no son una bestia natural del continente norteamericano".
Un grupo de veteranos y un historiador presentaron una demanda en un tribunal federal para impedir la construcción, argumentando, entre otras razones, que el arco alteraría la línea de visión entre el monumento a Lincoln y Arlington House, en el Cementerio Nacional de Arlington.
Renovación del edificio Eisenhower y centro de seguridad
Trump dijo que el Edificio de Oficinas Ejecutivas Eisenhower es hermoso, pero que no le gusta su exterior gris.
"Es uno de los edificios más hermosos en cualquier parte de Washington", dijo el año pasado. "Creo que es simplemente increíble, pero hay que superar el color porque la piedra que usaron era de un color realmente malo".
Se presentaron dos propuestas a la comisión: cubrir todo el edificio con un blanco brillante o pintar de blanco la mayor parte, dejando intacto el granito del sótano y el subsótano expuestos.
Josh Fisher, un funcionario de la Casa Blanca, dijo que la administración prefiere pintar todo el edificio, que se inauguró en 1888. Señaló que el exterior está en "muy mal estado" y que los expertos consultados no pudieron garantizar que una limpieza mejoraría la condición.
Los comentarios del público, presentados por escrito y en persona, fueron 100% en contra del trabajo de pintura propuesto, y los opositores argumentaron que dañaría el granito y no resolvería el problema. Otros opositores afirmaron que el edificio es hermoso tal como está.
Los funcionarios de la Casa Blanca tienen que regresar en una fecha futura con los resultados de las pruebas de pintura, indicó la comisión.
La comisionada Chamberlain Harris, quien también es la subdirectora de Operaciones de la Oficina Oval de Trump, señaló que la mayoría del personal de la Casa Blanca trabaja en ese edificio. Dijo que pintar el edificio de blanco para que combine con la Casa Blanca crearía un "entorno homogéneo" y ayudaría a fomentar un "sentido de pertenencia" para el personal.
El edificio se encuentra al otro lado de un acceso vehicular al Ala Oeste de la Casa Blanca y su exterior de granito, pizarra y hierro fundido lo convierte en uno de los mejores ejemplos estadounidenses del estilo arquitectónico del Segundo Imperio francés. Originalmente era sede de los departamentos de Estado, Guerra y Marina, y actualmente alberga oficinas ceremoniales del vicepresidente, oficinas de la segunda dama, el Consejo de Seguridad Nacional y otras oficinas de la Casa Blanca.
El edificio es un Monumento Histórico Nacional y también está inscrito en el Registro Nacional de Lugares Históricos. El trabajo de pintura propuesto también es objeto de un litigio en un tribunal federal.
El Servicio Secreto, el Departamento del Interior, el Servicio de Parques Nacionales y la Oficina Ejecutiva del presidente quieren iniciar en agosto la construcción de un centro de 3.066 metros cuadrados (33.000 pies cuadrados) para revisar a turistas y otros visitantes de la Casa Blanca.
Se construiría bajo el Sherman Park, un terreno federal al suroeste de la Casa Blanca, para ofrecer un lugar más seguro donde revisar a quienes realizan recorridos por la Casa Blanca o asisten a eventos. La nueva instalación tendría tecnología moderna y siete carriles para agilizar el proceso y reducir los tiempos de espera.
Las autoridades quieren que esté en funcionamiento para julio de 2028, seis meses antes de que termine el mandato de Trump.
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