Gran Bretaña sopesa drásticas medidas antivirus para Manchester

Gran Bretaña sopesa drásticas medidas antivirus para Manchester

El primer ministro Boris Johnson amenazó con imponer las más severas restricciones antivirus en la región de Manchester luego que las autoridades locales se negaron a aceptar recursos del gobierno para implementar medidas contra la enfermedad.

Johnson aseveró que las medidas de emergencia son necesarias en momentos en que aumentan rápidamente los casos y las hospitalizaciones, e imploró a los dirigentes locales a trabajar con el gobierno, presionando particularmente al alcalde de Manchester, Andy Burnham.

"No puedo enfatizarlo más: estamos corriendo contra el tiempo. Con cada día que pasa sin las medidas adecuadas, más gente irá al hospital, más gente irá a la unidad de cuidados intensivos y, trágicamente, más gente morirá", declaró Johnson en conferencia de prensa en Londres.

"Por supuesto, si no se llega a un acuerdo, tendré que intervenir para proteger a los hospitales de Manchester y para salvar a los habitantes de Manchester. Pero nuestras gestiones serían mucho más eficaces si colaboramos todos".

Días atrás Johnson anunció un sistema de niveles para enfrentar la pandemia, en el cual cada nivel conlleva medidas de distinta severidad. El gobierno está tratando de reducir la tasa de infección para que el Servicio Nacional de Salud no se vea abrumado por enfermos en medio del invierno, pero al mismo tiempo trata de evitar una orden de cuarentena colectiva que afectaría gravemente a la economía.

Horas antes en Lancashire, en el noroeste de Inglaterra y donde viven 1,5 millones, las autoridades accedieron a imponer el nivel más severo de restricciones luego que el gobierno central advirtió que tenía la autoridad de imponerlas en las zonas donde se haga necesario.

Geoff Driver, líder del concejo municipal de Lancashire, anunció que la región aceptó 42 millones de libras (54,4 millones de dólares) del gobierno central para amortiguar el impacto de las medidas antivirus. Lancashire, junto con la vecina Liverpool, tienen el nivel más alto de riesgo del país y por lo tanto sus bares y pubs han tenido que cerrar. Aparte de eso, hay límites a las aglomeraciones sociales y se le ha pedido a la ciudadanía abstenerse de viajar.

El gobierno británico se ha apegado a su estrategia pese a presiones de políticos y científicos de imponer medidas más estrictas.

Johnson reiteró que la estrategia del gobierno de imponer las medidas más estrictas en las zonas con las mayores tasas de infección es la mejor manera de frenar el contagio y proteger a la economía.

"La toma de medidas es la actitud correcta y responsable y hay abundante respaldo para ello en las zonas en estado de alerta", expresó el primer ministro.