A-AA+
Belgrado, Serbia.- Serbia valoraba el jueves cómo frenar el aumento de los contagios de coronavirus, tras dos noches de violencia de manifestantes contrarios a las cuarentenas y mientras el virus seguía avanzando en los países con más casos: Estados Unidos, India y Brasil.
Buena parte de Europa parecía haber dejado atrás lo peor de la crisis, al menos por ahora. Pero Serbia se ha convertido en un nuevo motivo de preocupación y de inestabilidad. Se esperaba que el comité de crisis del país prohibiera el jueves las aglomeraciones en la capital, Belgrado, y limitara la actividad de cafeterías y clubes nocturnos tras un auge de las infecciones.
No estaba claro que las autoridades fueran a reinstaurar el toque de queda de los fines de semana, el anuncio que desencadenó las violentas protestas en Belgrado y otras tres ciudades. Las voces críticas acusan al presidente, Aleksandar Vucic, de dejar que la crisis se saliera de control al levantar las restricciones para celebrar unas elecciones el 21 de junio que le reafirmaron en el poder.
Los brotes del virus están causando preocupación en varios lugares del mundo, y en ocasiones están suponiendo la reintroducción de duras medidas.
En Australia, que tuvo éxito conteniendo el brote en un principio, las autoridades informaron el jueves de 179 casos nuevos, la mayoría en Melbourne, donde las autoridades combatían un rebrote y han impuesto una nueva cuarentena de seis semanas.
Tokio confirmó más de 220 casos nuevos el jueves, superando el récord de aumentos diarios que había fijado a mediados de abril y despertando el temor a que aumenten los contagios. Los más de 7.000 casos en Tokio suponen un tercio del total de Japón.
En India, donde la cifra de muertos ha superado los 21.000, estudios del Instituto de Ciencias Matemáticas en Chennai mostraron que la tasa de reproducción del virus había subido en la primera semana de julio a cerca del 1,2 tras caer de forma continuada desde el pico de 1,8 en marzo.








