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La CFE agrava la crisis eléctrica

CFEnergía paraliza 135 MW en la Península de Yucatán

Por El Universal

Febrero 16, 2026 03:00 a.m.

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La CFE agrava la crisis eléctrica

Ciudad de México.- Mientras la Península de Yucatán enfrenta un déficit eléctrico crítico, CFEnergía, S.A. de C.V. mantiene apagados 135 megawatts de capacidad instalada, pese a que la infraestructura está terminada y lista para generar. La rescisión del contrato CFEn-CON-DIE-004-2025 no es un error administrativo, es una acción que pone en riesgo el suministro eléctrico y la inversión privada en el sureste del país.

El proyecto fue desarrollado por un consorcio liderado por Mejicali Turbine Energy (MTE), con financiamiento de Grupo Fox, que respaldó la inversión necesaria para llevarlo a cabo. La iniciativa contemplaba centrales estratégicas en Cancún, Chankanaab y Xcalacoco, con un capital total superior a mil 238 mdp.

Pero CFEnergía decidió cortar la corriente, alegando retrasos que, según la documentación del proyecto, fueron provocados directamente por las mismas imposiciones de la paraestatal.

CFE firmó el contrato con casi un mes de retraso, pero exigió cumplir los plazos originales, reduciendo de 78 a sólo 51 días el tiempo real de ejecución. Además, impuso cambios unilaterales en los sistemas de protección, obligando al privado a gastar más de 6.2 mdd adicionales.

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Para colmo, la paraestatal incumplió con el suministro de energía para servicios propios, indispensable para arrancar las centrales, y negó el plazo de 30 días que el contrato estipulaba para corregir anomalías. El mensaje es claro: no quieren que estas plantas funcionen.

Los equipos están instalados, listos para generar, pero CFE los mantiene apagados. Y en días recientes, la paraestatal comenzó a retirar de manera arbitraria los equipos en Cancún y Punta Nizuc, sin notificar a MTE ni a sus socios, incluyendo a Grupo Fox. Esta demuestra que el bloqueo es un sabotaje administrativo que pone en riesgo a toda la región.

Expertos advierten que estas decisiones incrementan el riesgo de apagones, encarecen el suministro y envían una señal devastadora de inseguridad jurídica a los posibles inversionistas.