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Confesemos

Por Carlos Pérez García

Mayo 16, 2026 03:00 a.m.

A

Hace años he pensado dedicar varios artículos en este espacio a recuerdos o crónicas de experiencias vividas y personajes que he tratado con mayor o menor cercanía.

Arranco la semana próxima la serie que hoy presento y cuyo título viene de las memorias del poeta chileno Pablo Neruda, Confieso que he vivido, sin ínfulas o pretensiones de mi parte, ni analogías o paralelismos con el Premio Nobel de Literatura 1971. Si acaso es ésta una respetuosa referencia, un pequeño homenaje a él, digamos.

Serán fragmentos de una especie de diario personal en el que ubico recuerdos más o menos lejanos, que no quisiera perder en la desmemoria. A su vez, gente cercana me insiste: hay historias que se deben contar... por diversas razones.

Algún día cumpliré 80 años y me propongo compartir en las páginas del periódico unos cuantos episodios, que podrán resultar de interés para ustedes; no tanto por el papel de un humilde testigo, claro, sino por las lecciones que se derivan de circunstancias o individuos de mayor relevancia.

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En fin, la idea es intercalar en unas diez de mis columnas semanales una serie concisa maciza de anécdotas y experiencias de diferentes etapas personales, académicas o de trabajo: casi todas muy gratas y estimulantes, con ciertas enseñanzas. No pocas quizá se consideren revelaciones.

Entre los personajes se incluyen Manuel Camacho Solís, Carlos Salinas, Arsenio Farell, Pedro Aspe, José Córdoba Montoya, Ernesto Zedillo, Emilio Lozoya Thalmann, Javier y Esteban Moctezuma Barragán, Miguel de la Madrid, Enrique Peña Nieto, José Andrés de Oteyza, Andrés Manuel López Obrador, Marcelo Ebrard, Rogelio Ramírez de la O, Elba Esther Gordillo, Ifigenia Martínez y Horacio Flores de la Peña. Algunos de ellos fueron mis jefes o jefes de mis jefes.

También voy a recuperar varias anécdotas con Vladimiro Brailovsky, Hugo Andrés Araujo, Horacio Sánchez Unzueta, Juan José Rodríguez, Fernando Silva Nieto, Juan Manuel Carreras, Mercedes Juan, Leobardo Ruiz, Georgina Kessel, Juan Bremer, Javier Moreno Valle, Rogelio Gazca, Luis Chávez Martínez, Eduardo Villaseñor Peña, Elías Saad, Manuel Pérez Cárdenas, Carlos Elizondo, Miguel Valladares, Arturo Meade o Francisco Garfias.

Los sitios de mis vivencias pueden ser: Colegio Motolinía, Instituto Potosino, Internado México, Escuela Nacional de Economía de la UNAM, Universidad de Manchester, Universidad de Georgetown, Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos, Secretaría del Patrimonio Nacional, CIDE, Oficina de Asesores del C. Presidente, IMSS, Secretaría del Trabajo y Previsión Social, ISSSTE, Subsecretaría de Minas e Industria Paraestatal, Secretaría de Desarrollo Económico de San Luis Potosí, Representación del Gobierno de SLP en la CdMx, Fundación para la Cultura del Maestro del SNTE, Fundación Azteca de Grupo Salinas, Fovissste, Infonavit y Periódico Pulso.

Otras ciudades de referencia serían Ginebra Suiza; Londres, Inglaterra; Buenos Aires, Argentina; Varna, Bulgaria; Río de Janeiro, Brasil; Los Angeles, Washington, DC, San Antonio, Houston y Nueva York, Estados Unidos; Tokio y Mitsuko-Hiroshima, Japón; Madrid, España; Marrakech, Marruecos; Sidney, Australia...

Miren, en los niveles medios y superiores del sector público he conocido y tratado a un buen número de mujeres y hombres extraordinarios y honestos a carta cabal, en contraste con lo que muchos supondrían hoy. Les sorprenderá que muy pocos de esos funcionarios me resultaron decepcionantes... tal vez eran otras épocas.

Por otra parte, amables lectoras y lectores, disculpen si me valgo de recordaciones para resaltar que a veces hemos estado mejor o peor gobernados por seres humanos de primera o de cuarta. Ciertos casos nos sugieren que las cosas también podían haber ido mejor hace años.

Casi siempre se aprende, creo yo... tanto de lo bueno como de lo malo; incluso del "hubiera", que sí existe como útil aprendizaje para la próxima ocasión. Ya lo verán.

Con todo, no le veo mayor mérito a mi participación junto a gente que influyó y destacó por una u otra razón. Acaso la cercanía con el poder fue un privilegio que pude alcanzar, y de allí se derivan estas crónicas de interés.

* HACE AÑOS ME TOPÉ con un librito titulado J´avoue que j´ vecu y pregunté qué significaba en español. Era la autobiografía póstuma de Neruda, que fue editada por su viuda y cubre casi hasta la fecha en que aparentemente fue asesinado, días después del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973.

cpgeneral@gmail.com

X: @cpgarcieral y Fb: carlosjavierpérez