logo pulso
PSL Logo

El último clavo

Por Catón

Febrero 27, 2026 03:00 a.m.

A

No solo estamos retrocediendo: también vamos hacia atrás. Bajo el dominio absoluto del obradorismo México ha sido tan degradado que en el extranjero nuestro país es visto ahora sin respeto, y aun con asomos de desdén. La violencia consuetudinaria; los ridículos reclamos a España y el Vaticano por los sucesos de la Conquista -ninguna disculpa se ha pedido a Estados Unidos por la infame guerra del 47 y la mutilación de nuestro territorio-; la aniquilación de la legalidad y la justicia: la corrupción del régimen; el bajuno comportamiento de sus impunes capitostes; la creciente semejanza del sistema con los de Venezuela, Cuba o Nicaragua, todo eso ha contribuido al deterioro de la imagen nacional, que aun en los tiempos de la hegemonía priista conservaba algunos visos de prestigio. La aprobación de la reforma electoral es el último clavo en el ataúd de la democracia, si me es permitido ese inédito símil. La tal reforma no es del Congreso, ni de Claudia Sheinbaum, ni de Morena: es de López Obrador, y tiende al fortalecimiento de su innegable maximato y a la perpetuación de su poder unipersonal. Es increíble cómo un solo individuo ha podido causar tantos y tan graves daños al país. Únicamente la pobreza y la falta de educación de la inmensa mayoría de los mexicanos pueden explicar eso. Tardaremos décadas en recuperarnos de los males que empezaron a abatirse sobre México cuando en mala hora AMLO llegó al poder. Lamento profundamente vivir en esta época, ver a mi país derrumbarse, y sentir temor por el futuro de mis hijos y mis nietos. No estoy cayendo en lo melodramático: describo una dolorosa realidad. Hasta aquí el comentario. Recurro ahora al humor, no como vía de evasión, sino a manera de momentáneo bálsamo para estos desolados pensamientos... Badelia le comentó a Lilí: "Vivo de mis acciones". "Qué interesante -dijo la amiga-. Cuéntame". "Ahora no puedo -se disculpó Badelia-. Al rato tengo acción"... A cierto comerciante de mi ciudad le preguntaban: "¿Cómo te va?". Replicaba él: "Bien y mal, para saber de todo". A otro le decían: "¿Cómo va tu negocio?". "¡Viento en proa!" -contestaba enfático... La vecina del 14 le preguntó a doña Gorgolota: "¿Cómo está tu marido?". "Regular" -respondió ella. "¿Está enfermo?" -se preocupó la vecina. "No -aclaró doña Gorgolota-. Digo que regular porque hay otros mejores"... La eminente pintora Tintoreta estaba pintando un desnudo masculino. Se trataba de plasmar en el cuadro la imagen de Apolo en todo su apolíneo esplendor. La artista era muy guapa, de voluptuosas formas, y al inclinarse sobre la tela dejaba ver todas las incitantes redondeces de su exuberante busto. Le dijo con disgusto a su modelo: "Contrólese, Adonisio, o no podré pintar la parte correspondiente a la entrepierna"... Cerúleo el sacristán le informó al padre Arsilio: "Hay una larga fila de clientes frente al confesonario". El sacerdote lo amonestó: "No digas ´clientes´. Se oye muy mal. Di ´penitentes´".  Acotó el rapavelas: "Eso se oye peor"... El novio de Glafira le dijo a don Poseidón, el padre de la chica: "Vengo a pedirle la mano de su hija". Contestó, ceñudo, el viejo: "¿La mano nada más? Advierto, joven, que es usted hombre de limitadas ambiciones"... La linda Susiflor se iba a casar. Le preguntó a su abuela: "Abuelita: ¿Qué ropa crees que debo llevar a mi luna de miel?". Respondió sin vacilar la anciana: "Lleva una bufanda". "¿Cómo una bufanda, abuela? -se rio Susiflor-. Vamos a ir a Cancún. En todo caso llevaré un negligé". "No -insistió la abuelita-. Lleva una bufanda. Yo también llevé un negligé a mi luna de miel, y tu abuelo me lo trajo de bufanda todo el tiempo"... FIN.