“Right Down the Line”

Inspirada en las canciones ya no sé de cuál de todas las épocas de mi vida, me senté a escribir esto, que nunca sé de qué va a tratar y mucho menos en dónde va terminar. La canción, por si les da curiosidad, la pueden escuchar en el link que les pongo al final.
Además antes de entrar en materia – veremos cuál se me ocurre- quiero dejar aquí mi disculpa por los errores de dedo -y de cerebro- que muchas veces burlan el filtro de mis ojos y de mi mente y llegan a ustedes como eso: un error. También agradecer a quienes cuidadosamente o abiertamente me lo hacen ver. A veces uno está tan casado mentalmente con lo que está escribiendo que no importa cuántas veces se revise, no hay manera de notar la falta de un acento, un plural en lugar de un singular, un ella en lugar de un él o de un está por un ésta….en fin.
Ya son más de 10 años creando contenido para esta columna semanal que a veces se toma sus asuetos ya sea por problemas con la tecnología, porque no hay inspiración o bien, porque decir lo que está en todos lados resulta una redundancia en la que no deseo caer.
Escribir así como lo que yo escribo, sin pretensiones de gran escritora, ni de influir en la opinión de otros, resulta de una curiosa necesidad y satisfacción por hacerlo, aún cuando estos años me han mostrado que a veces no me entienden, o que no están de acuerdo con lo que expreso; aunque también frecuentemente hay quien le gusta leer algo que se sale del molde de lo que comúnmente se presenta en estos espacios.
¿De qué se puede escribir hoy; de campañas o candidatos? ¡No! porque ustedes ya saben todo lo que sus diferentes fuentes les han informado. Lo notable en el mundo de hoy es que sabemos o creemos tener TODA la información sobre lo que sucede ya sea en el tema electoral o de cualquier otro. Así que dejemos la política electoral en manos de los expertos aún cuando no sean analistas pros y se dediquen a la política de banqueta o de sobremesa.
Hablar de otra cosa pareciera ser una inconsciencia y hasta una irresponsabilidad ciudadana pero yo no quiero ya hablar de cosas que atraen mala vibra como decimos cuando hablamos entre amigos, porque desafortunadamente la política hoy en día parece estar muy hermanada de otros temas como lo es la corrupción en todos sus formatos. Y así como se dice que cada uno conoce una persona que ha sido asaltada o víctima de la delincuencia, hoy todos conocemos quién sí y quién no, está relacionado a esta actividad que ha resultado para un sector, extremadamente redituable.
No sé si necesitamos un caudillo con todos sus atributos que el ideal prefigura o bien, requerimos tomar el toro por los cuernos y en un honesto (y no patito como lo muestra la merca política) movimiento ciudadano (sin color que lo califique) nos lancemos a llamar al orden al sistema, que parece no tener medidas eficientes para evitar la “narco política” o la delincuenpolitica (Invéntense usted el término que más le acomode).
Yo ni llamo ni no llamo al voto ni nada por el estilo. Ni ataco ni defiendo próceres de los espectaculares en avenidas principales. Ni atiendo a slogans ni tengo gallo al que le apueste mi patrimonio quincenal. Sólo digo que algo debe pasar y ese algo debe surgir de la ciudadanía y no de los partidos o de los modelos independientes que parece que ya también encontraron su “nicho de oportunidad” para estar en la boleta.
Prefiero poner mi atención, hoy y en el momento en el que escribo, en cursis melodías de los ochentas, momento en que la juventud que experimentaba me daba la posibilidad de creer y concebir un mundo más humano y menos sucio en todos los sentidos. Inspirada en esas letras fresas y amelcochadas escribo para este espacio para que usted ponga la misma melodía y quizá en esos minutos en las que la escuche, la vida por momentos pareciera ser un poquito más amable.
PD en desagravio a la excepción a la regla: no todos los que hacen política son parte de la corrupción ni todos los corruptos se dedican a la política. Pero como dijo el chapulín colorado: ¡ojo, mucho ojo!
Aquí les dejo el link: https://www.youtube.com/watch?v=NSfOB8ANdWU
De ahí “en delante” se pueden pasear melódicamente por los años que “ya fueron”.