Amenazan deslaves en camino a Ojuelos

Frente al acceso a la cortina de la presa El Peaje, la pared rocosa que bordea la carretera a Guadalajara necesita revisión; a simple vista algunos de sus monolitos tienen cuarteaduras que podrían significar un riesgo de desgaje en temporada de lluvias.
Hace años, esa pared ya tuvo desprendimientos de rocas de gran tamaño, que obligaron a colocar barreras de concreto en la orilla del camino, aunque dichas barreras parecen insuficientes para frenar un desprendimiento ante el tamaño de algunos de los trozos de cerro.
Desde la entrada a la cortina se detectaron al menos dos rocas de buen tamaño con cuarteaduras en sus bases.
Alguna autoridad, ya sea de Protección Civil, o de la Comisión Nacional del Agua, o sus similares de nivel estatal debería evaluar los riesgos.
El tramo que comprende la zona desgajada se haya inmediatamente después de una curva en ascenso saliendo de la capital potosina hacia Ojuelos, por lo que la visibilidad preventiva de cualquier derrumbe adicional sería, en todo caso, mínima.
Algunas de las rocas tienen el peso suficiente para, al menos, impactar un coche y sacarlo de la carretera en una zona donde lo único que hay al otro lado es embalse vacío de la presa de El Peaje.
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