Amonestarán a curas que abrieron templos por "Domingo de ramos"

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Amonestarán a curas que abrieron templos por Domingo de ramos
Jesús Carlos Cabrero Romero / Pulso

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Jesús Carlos Cabrero Romero, arzobispo de la Arquidiócesis de San Luis Potosí, anunció que habrá amonestaciones a los curas y párrocos que llevaron a cabo ritos a puerta abierta, por el "Domingo de ramos". De persistir las acciones, las sanciones podrían ser de tipo canónico, advirtió.

Al igual que hace ocho días, este "Domingo de ramos", el prelado ofició la misa en la Catedral Metropolitana a puerta cerrada, como medida preventiva para evitar la propagación del virus SARS-CoV-2, que provoca la enfermedad COVID-19. Sin embargo, la ceremonia litúrgica se transmitió por Facebook, a través de la página Vicaria San Luis Potosí.

Por ejemplo, la iglesia de San Francisco colocó palmas en la puerta de la entrada porque no se abrió a los parroquianos, pero se colocó una bocina al exterior para que los fieles escucharan la liturgia; afuera alrededor de 15 personas rezaron y prestaron atención.

En contraste, en varias parroquias de la ciudad los párrocos encargados permitieron más de la cantidad permitida de creyentes, más de 50 y con sana distancia entre ellos.

Algunas donde hubo bendición de ramos fue en Nuestra Señora de Dolores en la colonia Rancho Viejo Segunda Sección y el Sagrado Corazón de Jesús en Hermenegildo Galeana.

Después de oficiar la misa dominical, Cabrero Romero reconoció que el clero debe iniciar por “lavar la casa desde el propio hogar”, es decir, atender las recomendaciones sanitarias de evitar aglomeraciones.

El jerarca católico local demandó a los presbíteros, recordar que los más importante es la vida de las personas, por ende, si no se pone remedio “puede ser ocasión de contagiarnos y promover la no salud”.

Debido a la celebración de actividades con acceso a feligreses, lamentó que los sacerdotes puedan propiciar situaciones “que causan confusión” entre la ciudadanía devota del catolicismo.

Sentenció que en la actualidad todas las parroquias deben de estar cerradas al público, porque “abrir es no abrir”, no se quedarán pobres las mismas, aunado a que la vida de todos, es lo más relevante, reiteró.

Opinó que la persistencia de las personas de acudir a puntos de oración no es fanatismo religioso, sino más bien, se debe a la religiosidad popular y a que “tal vez” no estaban informados del cierre de iglesias.

“Yo considero que la bendición de ramos no es un sacramento, es un sacramental y esto incluso, como hemos estado recomendando, los mismos padres de familia lo pueden hacer y colocar, pues en las puertas de sus hogares como anuncio del triunfo de Jesucristo”, expresó.