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La titular de la Auditoría Superior del Estado (ASE), Rocío Cervantes Salgado, afirmó que contingencia sanitaria por COVID-19 no ha detenido el trabajo del órgano fiscalizador a su cargo ni debe ser justificación para que los entes auditables queden exentos de las revisiones correspondientes a la Cuenta Pública 2019, o que los presuntos responsables de faltas administrativas queden impunes.
Dijo que los procedimientos que se puedan realizar en este momento, sin duda serán efectuados y los que queden pendientes van a ser señalados en el informe respectivo, en el cual se especificará cómo deben ejecutarse en cuanto se abra la posibilidad.
Respecto a la reactivación de las oficinas, Cervantes Salgado explicó que se tiene contemplado un retorno de las actividades esenciales el 1 de julio, bajo las especificaciones de las autoridades sanitarias, como son los filtros de acceso, sanitización continua, horarios escalonados, entre otros.
Entre las medidas que se tomarán será una modificación en la dinámica de acceso del personal, a través del lector de una tarjeta unipersonal, con lo cual se elimina el checador de huella digital. De igual forma, la titular del órgano fiscalizador afirmó que se contempla una reducción de la semana laboral a 4 días, con el objeto de reducir el contacto entre personas, y el quinto día dedicarlo a la desinfección de oficinas.








