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Trabajadores de un complejo de asistencia para adolescentes en condición vulnerable, ubicado en la colonia Tequisquiapan, denunciaron que la dirección del complejo, no fue transparente en la información de una colaboradora con sospecha de Covid-19, la cual resultó positiva, pues previo a la confirmación no hubo medidas sanitarias.
Los denunciantes, quienes se identificaron, pero solicitaron el anonimato de sus datos personales por temor a represalias por parte de la directiva, expusieron que el miércoles por la noche les comunicaron la positividad de una monja que labora en el lugar, quien está muy grave y hospitalizada.
Relataron que antes de la confirmación, la citada religiosa presentaba sintomatología de alguna enfermedad respiratoria, es decir, tos seca, temperatura alta y dolor en articulaciones y pese a ello, la directora no dispuso el uso obligatorio del gel antibacterial ni de cubrebocas.
“Ella se aisló (la religiosa) cuando de repente tuvo algunas temperaturas altas, que ahora sabemos. Convivió con nosotros. Antes de la hospitalización de la hermana nos exigía la encargada que nos presentáramos para hacer las planeaciones para recibir a las muchachas el 31 de mayo”, expresaron.
Debido a la situación actual de la pandemia, se preocuparon por el cuadro de la madre, pero lo tomaron con cautela. Sin embargo, desde el 23 de mayo pasado la citada persona dejó de presentarse a trabajar, por lo cual comenzó la preocupación de un probable contagio.
Fue hasta la referida fecha en que la directora les confirmó el contagio de la monja, por ello, ahora están preocupados de haberse infectado, así como a sus familias. Les solicitó ya no acudir a laborar, pero no les dio más recomendaciones en caso de registrar síntomas, afirmaron.








