Michelle Hernández, integrante del colectivo Cambio por San Luis, calificó los destrozos en edificios públicos como un autoatentado en donde grupos infiltrados y financiados realizaron esos actos vandálicos.
Consideró que por parte del gobierno estatal y de la policía estatal hubo complicidad, debido a que se cuestiona la tardía intervención de las autoridades.
Dos de las detenidas, Roxana y Claudia Hernández, indicaron que la segunda de ellas se encuentra con medidas cautelares por los delitos de daño a las cosas y motín en coautoría.
No obstante, aseguraron que en ningún momento participaron en esos hechos de violencia y destrucción de bienes.
Indicó que en el camino por los pasillos fueron hostigadas psicológicamente; mencionaron y un detenido no fue golpeado ni molestado para nada, tampoco fue pasado a una celda.












