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Al borde del centenario, los casi 99 años de trayectoria de la ya histórica tienda “El Luchador” están por concluir. Justo el día de su cumpleaños número sesenta, el 31 de julio próximo, su actual propietaria, Brasilia Hernández Aguilar, entregará el viejo local de la calle Los Bravo, que por décadas alojó la “miscelánea que podía cerrar a las 3 de la mañana”, fundada por don Tomás Hernández López, militar retirado.
Don Tomás Hernández, el fundador de la tienda conocida como “El Luchador”, nació el 7 de marzo de 1899 y el 16 de marzo de 1989 falleció a los 90 años de edad.
Llegó a San Luis Potosí con un capital de 2 pesos con 50 centavos, de aquellos que valían, y en el mismo año de 1922 compró herramienta de segunda mano en el mercado de los fierreros, que ya existía en lo que hoy es el mercado 16 de Septiembre.
“El luchador” Tomás Hernández caminaba por las calles reparando una y otra cosa puesto que ante todo era mecánico, arreglaba máquinas de escribir, máquinas de coser, calculadoras, cajas registradoras, armas de fuego incluso.
De las largas caminatas y su herencia, hoy hay saldos a la venta en Facebook.
UN LUGAR FIJO
Una vez que se cansó de caminar, prefirió rentar un local para fundar su primer negocio en la intersección de las que hoy son las calles de Moctezuma y Reforma, y el 16 de septiembre de 1922, creó un tallercito mecánico que marcaría su vida por lo que se refiere a la diversificación de sus servicios, hasta que convirtió su actividad original en una Miscelánea que duró hasta el 20 de julio de 2020.
Su segundo local se ubicó en la calle Los Bravo, en el lado norte del Palacio Municipal, justo donde actualmente se encuentra una conocida tienda de la franquicia de tiendas de conveniencia de participación mayoritaria en el mercado.
Posteriormente, se cambió al local que por años también ocupó la extinta tienda de instrumentos musicales conocida como “El orfeón”, para iniciar el negocio diverso fabricando muebles metálicos y de madera, que exportaba hacia Estados Unidos.
A principios de la década de 1950 el inmueble que se había ocupado ya era utilizado como la miscelánea conocida hasta ahora.
Del local cerrado este día 20, su papá pagó renta durante 65 años, en un local del que poco a poco fue surtiendo por ejemplo bebidas refrescantes y por entonces, se usaban las pilas para los radios y posteriormente material eléctrico, hasta que ya contaba con una tienda bien surtida.
Poco a poco se fue ganando clientela en un Centro Histórico que por entonces todavía estaba habitado y también de lugares lejanos.
En los últimos meses trabajaba en un horario de 11 de la mañana a 11:00 de la noche, pero a través de la historia llegaron a abrir muy temprano y cerrar en horarios extremos, a las 3 de la mañana.
El lugar convertido en tienda y casa cuenta con un entrepiso elaborado a base de madera de pino atornillada, colocada por su propio padre para dar forma al lugar que tendrá un nuevo uso en próximas fechas.
LOCAL EN RENTA
La señora Brasilia cumplirá sus 60 años el día 31 de julio, mismo periodo transcurrido desde que nació justo en el mismo lugar que fue la tienda que le dio manutención y vivienda en pleno centro histórico por seis décadas.
Los nuevos usuarios colocarán un negocio de venta de accesorios para aparatos de telefonía móvil como una tienda de mayoreo que se incorporará al mercado potosino.
Ellos ocuparán la planta baja para la exhibición y abastecimiento de mercancías y la planta alta como bodega.
Por ahora, Doña Brasilia no tiene pensado abrir un nuevo local para conservar la tradición de “El luchador”. Explica que quiere dedicarse a cuidar a su mamá Gloria Aguilar Sánchez, actualmente de 82 años de edad.








