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No tener certidumbre sobre aspectos como la alimentación, preparación y traslados a los encuentros, provoca estrés y pérdida de confianza en las jugadoras del Atlético de San Luis Femenil, que a la postre se traduce en bajo desempeño futbolístico, valoró José Celestino Tobías Valencia, experto en psicología del deporte y profesor jubilado de la Facultad de Psicología de la UASLP.
En semanas anteriores, se reveló que el conjunto potosino despidió a la médico Saida Anyul Abud, porque supuestamente le faltó el respeto a un integrante del cuerpo técnico. No obstante, se presume que la dimisión se vincula a que la profesionista demandó mejoras para las jugadoras en materia de traslado y alimentación, lo cual fue visto de forma negativo por la directiva, quien optó por darla de baja.
“Hay que ver que empezaron jugando muy bien, tenían mucha gente. De hecho, pasaban (la asistencia) muy por encima del promedio de otros equipos de la liga, pero en un momento se empiezan a caer. Cuando está pasando eso, lo que uno ve primero es el rendimiento”, comentó.
Mientras que, para el partido disputado contra el América, el estadio “Alfonso Lastras Ramírez” tuvo una asistencia de 17 mil 113 aficionados –la mejor de la temporada al momento-, contra el Puebla el aforo fue de tan solo mil 008 seguidores –la más baja al momento-.
Ejemplificó que las deportistas al estar pensando, como que supuestamente realizan viajes extensos en camión, no tener qué comer u otras condiciones desfavorables, generan distra cciones, cuyos pensamientos “tarde que temprano se van a reflejar en la cancha de juego”.
Recalcó que se debe analizar qué está sucediendo con las jugadoras, pues si el bajo rendimiento permanece, entonces no solo es cuestión de las integrantes del conjunto, sino que “también hay que irse con el entrenador y el entorno del grupo”.
“Sí debe estar pasando algo ¿Verdad? Ellas no han mencionado nada, más bien ha sido por otros lados, pero sí debe estar pasando algo adentro del equipo, que está haciendo que hayan perdido ese equilibrio que ya tenían”, enfatizó.
Por todo lo anterior, sugirió que un psicólogo debería intervenir en el grupo, pero no solo trabajar con ellas, sino, de ser posible, hablar con el entrenador para negociar mejores condiciones para las atletas, “si es que esa fuese la causa. Un buen respaldo para ellas, sería que el entrenador pudiera conseguir algunas cosas”.








