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Un proceso no de intervención armada, pero sí de intervención a los mecanismos de inteligencia de México y de su seguridad nacional “que van a encontrar de un resguardo absoluto de la soberanía nacional”, sería una de las implicaciones de que Donald Trump decrete como terroristas a las agrupaciones mexicanas de narcotráfico, analizó Fuensanta Medina Martínez, investigadora del Programa de Estudios Políticos e Internacionales del Colsan.
Aunado a ello, advirtió que dicha propuesta “está poniendo” a México en una situación negativa, justo frente a la ratificación o no del esquema fundamental como es el T-MEC. “Entonces esto puede diferir mucho tiempo la aprobación del T-MEC”.
A partir de que una organización es catalogada como terrorista por el gobierno norteamericano, se vuelve ilegal para cualquier persona, física o moral, proporcionar apoyo o recursos materiales a ese grupo. Cualquier persona o empresa que preste a un grupo terrorista servicios, instrumentos monetarios, capacitación, equipo de comunicaciones, instalaciones, armas, explosivos, transporte, asistencia, instalaciones o cualquier producto tangible o intangible, es ilegal para el gobierno norteamericano.
Toda institución financiera a la que lleguen fondos de una organización terrorista, debe conservar el control de ese dinero e informar a la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos.
En días anteriores, se reveló que el mandatario estadounidense declaró ante la prensa, la pretensión de declarar en su país como “grupos terroristas” a los cárteles mexicanos de la droga.
La internacionalista del Colegio de San Luis (Colsan), enfatizó que, para la existencia de mayor colaboración, las instancias prácticas y diplomáticas deberán ordenarse para cuestionarse la revisión de la Iniciativa Mérida, creación de un nuevo instrumento, o si se va a mantener el discurso “vago” de “‘abrazos y no balazos’”.
Medina Martínez adujo que Donald Trump no necesariamente requiere de la intervención del Poder Legislativo de su país para que su planteamiento progrese, pues bajo el argumento de interés y seguridad nacional, puede declarar una Orden Ejecutiva.
“Yo no diría que sea necesario (el planteamiento de Trump). De ninguna manera simpatizo con la idea de que Estados Unidos venga a querer poner orden en mi casa, pero lo que sí creo, es que nosotros debemos ser muy cuidadosos y no desechar lo que está pasando allá”, concluyó.







