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Ajenas a las protestas políticas en el interior del Congreso del Estado, las acuarelas y oleos del pintor Vicente Guerrero Cruz permiten, en el vestíbulo del edificio, echar una mirada a lugares emblemáticos del centro de la capital potosina que, en la década de los 80, lucían libres de problemas como el ambulantaje o la inseguridad, que hoy agobian a sus paseantes.
La exposición “Estampas Potosinas”, inaugurada este jueves, muestra obras del pintor nacido en la fracción de Morales que se quedaron en el tintero desde 1986, año en que hizo algunas de sus acuarelas más conocidas, las cuales fueron publicadas en libros de gran circulación en las décadas posteriores.
A lo largo de 65 años de carrera, el autor ha realizado más de 400 obras relativas a la entidad potosina y muchas más en diversos estados de la república, añadiendo a su acervo varios murales creados en universidades públicas y privadas.
Lamentó que el centro histórico de San Luis Potosí, al igual que sitios de gran valor cultural como Cerro de San Pedro o Real de Catorce, en poco más de 30 años “hayan cambiado mucho, víctimas del vandalismo y de la presencia de comerciantes informales”.
En su muestra del vestíbulo legislativo, Guerrero Cruz expone 23 obras, algunas de las cuales están a la venta en precios que van de los 700 a los 15 mil pesos.
Ahí se pueden admirar, como lucían hace 33 años, sitios como la plaza de Los Fundadores, la plaza de San Francisco, la Caja del Agua, la antigua estación de ferrocarriles, las Cajas Reales, el “reloj chino” del jardín Cristóbal Colón, la plazoleta de Aránzazu o el balcón barroco de la casa que habitó en la época colonial Félix María Calleja del Rey.







