Inocencio Noyola, la pasión por la historia

El redactor acordó ver al historiador en la Biblioteca Central de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) a las dos de la tarde y de ahí buscar un tranquilo café para realizar la entrevista.
La charla, sobra decirlo, resultó por demás amena e interesante. Dueño de los temas que maneja en sus videos, el maestro Inocencio Noyola se define como un historiador de profesión, pero sobre todo por vocación.
Los videos
Narra el especialista que hasta ahora ha realizado once videos con contenido histórico.
Recuerda que el año pasado, Martha Ocaña, entonces directora del Instituto Potosino de Bellas Artes (IPBA) y a quien conoció como alumna del posgrado de Historia del Arte en la Facultad del Hábitat, lo invitó a realizar videos sobre la pandemia.
“Le dije que sí, pero luego pensé ¿qué le voy a enviar? Hice cuatro videos sobre epidemias. Uno sobre un libro de la gripe española, otro sobre lo que podríamos aprender de la epidemia del Covid-19 para quienes estudiamos historia de las epidemias y otro que se llamó Arte y Pandemia”, señala.
Reconoce que éste último fue el que más le gustó. “Hablamos sobre lo que nos han dejado otras epidemias en cuanto a pintura, escultura y literatura. Ahí está, por ejemplo, el libro de García Márquez “El amor en los tiempos del cólera” o en La Peste, de Albert Camus. El video terminaba con los grafitis que están apareciendo en diferentes lugares del mundo sobre epidemia de Covid-19. Todas las epidemias siempre nos dejan algo, aparte de la muerte”, dijo.
Menciona el maestro Noyola que así conoció al joven que le mandaron de Bellas Artes para hacer las grabaciones y que es Omar Rodríguez Méndez.
“Un día le dije ¿por qué no me haces un video sobre Cárdenas? Yo soy de allá y va a cumplir cien años como municipio”. Al joven videasta le entusiasmó la idea y pusieron manos a la obra.
“Me puse a hacer el guion y Omar va y me graba, pero luego me preguntó ¿qué vas a hacer con él?, ¿dónde lo vas a publicar? Me dijo que lo subiera a una página, pero yo no tengo y fue así que me propuso abrir un canal en YouTube y ahí lo subió. Así empecé y ya llevo once videos”, dice con una amable sonrisa.
Explica que, de Cárdenas, su tierra, ha hechos dos videos, uno sobre los cien años del municipio y otro sobre su comida típica y sus golosinas.
Variedad de temas
Inocencio Noyola recuerda que trabajó en el Archivo Histórico como asesor de investigación y gracias a ese trabajo tuvo oportunidad de recorrer todo el estado. “Por lo menos todas las cabeceras municipales las conozco”.
Recuerda que por allá de 1994 y 1995 realizó, para la sección de cultura de Pulso, varias monografías que se publicaban los jueves.
“Tengo pasión por la historia y por el estado”, dice con honestidad y ahora que tiene tiempo y oportunidad, pretende seguir haciendo narraciones de historia de los municipios.
Menciona que también para el IPBA hizo un video sobre panteones, cementerios y camposantos. Dicho trabajo habla de cómo se fueron conformando los panteones en el país y sobre todo en la entidad.
“Vas a encontrar muchas imágenes de tumbas de varios municipios”, explica.
Al abundar sobre la fuente de sus temas, menciona que hizo su tesis sobre las misiones franciscanas de Rioverde, de la región Pame y por ello también hizo el video de “Las misiones franciscanas en la pamería potosina”, otro de Saturnino Cedillo y uno más de los murales ordenados por Jorge Pasquel en el Tepeyac, Ciudad del Maíz.
Ansioso por innovar en su manera de comunicar, un día le hizo una entrevista al cronista de Soledad, quien iba a presentar un libro sobre el municipio, sus barrios, sus colonias y su gente, “Él me invitó a hacer el prólogo de su libro y yo lo invité a hacer la entrevista”.
El video que tiene más vistas, unas 12 mil, es el de la historia del Río Verde. No del municipio, explica, sino del cauce, sobre nuestra relación con el río, desde Armadillo, San Nicolás Tolentino, la presa Las Golondrinas y todos los pueblos cercanos y ejidos por lo que pasa, hasta que termina en el río Santa María.
“Es la historia del río, de cómo nos hemos relacionado con él, cómo dio origen a varias cabeceras municipales, además de otras comunidades que, aunque no son cabecera, son ejidos importantes y hay también algunas haciendas”, refiere el historiador.
También cuenta con un trabajo sobre los 60 años de la muerte de Jorge Ferretis y los 120 de su nacimiento. Él murió en un accidente en la carretera a México, por San Luis de la Paz. Era de Rioverde y fue un destacado escritor, comenzó a escribir a finales de los treintas y principios de los cuarenta, pero también fue diputado federal y luego tuvo cargos oficiales.
Cuando murió era director de cinematografía. “A mí me gusta su obra y por eso hice el video, tiene poco más cien visitas”, dice con franqueza.
Otro de sus materiales históricos parte del trabajo de Delfino Oliva, el legendario fotógrafo potosino y principal elaborador de postales. “Me he dedicado a coleccionar postales de San Luis Potosí y él registra el desarrollo urbano de San Luis”.
Explica que al fotógrafo le tocó una etapa de la ciudad en la que se vivió una gran transformación.
El primer historiador
profesional
—¿Hay avidez por conocer la historia, por qué el mito de que es una materia aburrida?, se le plantea.
—Porque no la hacemos atractiva, ese es el problema. Falta una mejor estrategia narrativa y esa es la ventaja del video. Podemos ponerle imágenes, darle más vida y eso te permite verlo con más interés. Así es diferente para los niños.
Menciona que nosotros aprendimos la historia con monografías, memorizando datos y fechas. “A mí lo que me ha gustado de hacer los videos es que vamos a los lugares, tomamos fotos y videos y vamos intercalando entre la imagen la información. Eso la hace más dinámica”.
Aclara que sus cuatro primeros videos para Bellas Artes no los financió la institución. Todo el apoyo consistió en la persona que me ayudó
a realizarlos.
“Todos los videos los ha costeado yo. Yo pago el viaje, la gasolina la comida”.
Al ser cuestionado sobre este tema en particular, menciona que le gusta, “soy historiador de profesión y de vocación, las dos cosas”.
Narra que tiene una licenciatura en Historia por la Escuela Nacional de Antropología e Historia de Iztapalapa y una maestría de estudios regionales por el Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora, es historiador de carrera.
“Dice mi amigo Óscar G. Chávez que posiblemente yo sea el primer historiador profesional que hay en San Luis. Los demás tenían otras profesiones: el padre Montejano era religioso, Alfonso Martínez (Rosales) fue abogado, Primo Feliciano fue abogado y Manuel Muro era político. En aquel tiempo tampoco había carrera de historia y ya como profesión inicia en los años cuarenta del siglo pasado”, apunta.
Dijo que él tuvo que ir a estudiar historia a México, a la ENAH de Ixtapalapa. “Óscar es el que me ha dicho que probablemente yo sea el primer potosino con el grado académico de historiador”.
Un patrimonio descuidado
Recuerda que cuando estaba en el Archivo Histórico y se fue Alfonso Martínez Rosales del cargo, le pidieron hacerse cargo de la plantilla del archivo. “Me hice cargo de los eventos, de la asesoría de investigación y me tocó visitar varios archivos municipales.
“Me tocó un municipio, del que mejor no digo el nombre, que el archivo estaba en un cuartito, había fierros viejos, mesas, sillas y cajas donde estaban los documentos, algunos incluso del siglo XVIII. Teníamos un librerito y ahí íbamos poniendo lo que nos íbamos encontrando”, recuerda.
En otro municipio el Alcalde les dijo que ya se había encargado del archivo. “¿Qué hizo? Lo que consideró importante lo sacó y lo demás lo tiró. Nosotros nos quedamos pasmados”, señala.
Considera que ahora ha mejorado el manejo de archivos en las dependencias oficiales.
“La CEGAIP pide a los municipios conservar su información, es más exigente, hay una mayor normatividad, la institución está al pendiente de que los ayuntamientos cumplan, pero también las autoridades se han dado cuenta que deben conservar sus documentos”, reconoce.
Destaca el especialista que algo importante son los cronistas municipales, porque para que realice su trabajo, requerirá de un archivo.
Se le pregunta si las nuevas herramientas tecnológicas ofrecen alguna ventaja.
“Ayuda sí y no. Depende, porque el problema es que el archivo debe estar ordenado. Si no hay orden no puede digitalizarse, debe estar ordenado, clasificado e inventariado. Sólo así sirve la digitalización. Tener un inventario y hacer la guía”, explica.
Agrega que otra ventaja es que ya hay profesionales en el manejo de los archivos. Yo llegué a San Luis Potosí en noviembre del 1991 y comencé a trabajar en el Archivo Histórico y entonces no había carrera de archivonomía y ahora ya hay la carrera, además de la carrera de historiador. En los cinco últimos años ha cambiado mucho la situación y ya hay profesionales en la materia.
Próximos proyectos
Inocencio Noyola menciona que su siguiente video será sobre Rafael Montejano y Aguiñaga.
“Lo grabamos en la Biblioteca Universitaria la semana pasada. Andamos buscando sus artículos y libros para ir armando el contenido visual del video”.
Del padre, dijo tener muy buenos recuerdos, “Yo fui asesor de clasificación y de investigación, entonces a mi tocó en 1994 el aniversario 15 del archivo y les propuse a los investigadores hacer nuevas monografías municipales y el padre se apuntó con varias”.
Señala que se encargaba de los artículos que los jueves se publicaban en Pulso. “A veces no tenía material e iba con el padre. Le decía que no tenía artículo y él me decía ‘mañana te lo tengo’. Esa facilidad tenía el padre de elaborar documentos de interés”.
El padre estudió biblioteconomía en Roma y aparte estuvo en un archivo, ello aparte de estudiar el sacerdocio. Tenía la experiencia y la pasión.
Considera que en eso se asemejan. “Mis amistades me preguntan sobre los videos, ¿por qué los haces si no te pagan? Y lo hago porque me gusta. Es como la persona que va a la cantina y se gasta miles de pesos en una borrachera. Es lo mismo, la historia es mi vicio, es mi pasión. Montejano tenía esa misma pasión”.
Considera que lo importante de sus materiales es causar una reacción, recibir comentarios buenos y malos.
Tiene material de sobra ya que planea recorrer la entidad, grabar y recopilar imágenes de cada rincón para narrar sus hechos más destacados.
Inocencio Noyola recuerda que hasta hace relativamente poco tiempo no tenía ni teléfono celular, pero ahora ya alista una página en internet para tener un mayor alcance.
Sin duda más de uno estaremos al pendiente sobre sus muy interesan-
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