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VIDEO | Maduro detenido, el chavismo en pie

La periodista venezolana Delvalle Canelón señala desde Caracas, que la intervención de EU, dejó indemne la estructura del poder dictatorial en ese país

Por Nallely González

Enero 09, 2026 03:00 a.m.

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VIDEO | Maduro detenido, el chavismo en pie

Venezuela despertó de repente la madrugada del 4 de enero sin saber qué ocurría: detonaciones, ataques armados, aviones y helicópteros sobrevolando. Estaban siendo atacados. En medio de la incertidumbre, horas después, fue gracias a las propias redes de Donald Trump que el pueblo venezolano se enteró de que Nicolás Maduro y Cilia Flores, habían sido detenidos por el ejército estadounidense y estaban siendo trasladados a Nueva York.

A partir de ahí, las especulaciones mundiales y las distintas posturas, colocadas en dos pilares centrales, inundaron titulares, medios y redes: ¿intervencionismo o liberación? El mundo entero escuchó el discurso de Trump, compartió la imagen de Maduro en la corte y vio a Delcy Rodríguez asumir la presidencia.

Y mientras tanto, dentro de Venezuela, la realidad no ha cambiado mucho.

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"Se esperaba que esta fuera definitivamente la salida de esta gente del poder", relata la periodista Delvalle Canelón en entrevista con Pulso Una expectativa que, según explica, se diluyó con rapidez. Tras la sorpresa inicial del sábado y la incursión estadounidense, el chavismo comenzó a replegarse y el miedo volvió a imponerse como lenguaje cotidiano. No hubo comentarios públicos. Tampoco celebraciones.

ACALLAN EL JÚBILO

"Nadie ha salido a celebrar porque ellos siguen teniendo el control de todo: los militares, los colectivos armados que recorren las calles en camiones y motos, con armas largas, amedrentando a la gente para que se quede en sus casas", indicó la periodista, también secretaria general del Colegio de Periodistas de Venezuela.

Ese silencio no es casual, indicó. Hay censura y la información, como ocurre desde hace años, llega a cuentagotas.

Un ejemplo claro de esto, dijo, es el número de muertos y heridos durante los hechos del sábado. Aunque medios extranjeros reportaron la muerte de 24 venezolanos, no se informó oficialmente que muchos eran jóvenes que cumplían el servicio militar, ni que en Maiquetía murió una mujer junto a otros dos civiles en el aeropuerto de Charallave. Desde Cuba se confirmó la muerte de 32 ciudadanos cubanos, pero hasta ahora no ha habido pronunciamiento oficial ni de la vicepresidenta, ni del ministro del Interior, Diosdado Cabello, ni de otras autoridades.

"QUE SE LOS LLEVEN"

Ante el debate internacional sobre el intervencionismo, Delvalle es directa. Asegura que, si se le pregunta al venezolano promedio qué pesa más, si el petróleo que pudiera llevarse Estados Unidos o la posibilidad de liberarse del régimen chavista, de un sistema que ha mantenido a la población sometida, donde hay muertos, miedo a hablar, familias separadas y hospitales sin insumos, la respuesta es clara.

"Que Estados Unidos se lleve lo que quiera, pero que los saque definitivamente".

El énfasis en esa salida definitiva no es casual. Para Delvalle, la detención de Nicolás Maduro y Cilia Flores no garantiza, por sí sola, el fin del chavismo. Cuando Trump anunció que tenía bajo custodia al mandatario y a su esposa, hubo una alegría inicial. Luego llegaron la confusión y el temor, al comprobar que figuras clave como Delcy Rodríguez, Diosdado Cabello, el fiscal general y el Tribunal Supremo seguían en funciones. Muchos se preguntaron por qué no se los habían llevado a todos. Después vino la cautela, el encierro y la decisión de hablar solo con personas de absoluta confianza.

DELATORES EN CASA

Ese miedo tiene método. Desde hace años, en Venezuela se instauró la llamada política del "sapeo": una aplicación de fácil descarga que permite denunciar a familiares y vecinos a cambio de recompensas. Todo esto ocurre en un contexto de hiperinflación, con un salario mínimo inferior a un dólar y una moneda que se devalúa incluso dos veces al día. Son 26 años de régimen chavista, con más de 800 personas detenidas recientemente, más de 18 mil presos políticos, cerca de 9 millones de exiliados y al menos 21 periodistas encarcelados.

Delvalle explica que, mientras el gobierno insiste en que todo sigue igual y que no hay cambios, Estados Unidos habla de posibles acuerdos: petróleo, liberación de presos políticos y desmantelamiento del Helicoide. Sin embargo, nada de eso se ha concretado. Delcy Rodríguez, por su parte, niega cualquier cooperación con Washington.

PERIODISTAS: MÁS RIESGOS

Actualmente, Venezuela se encuentra bajo un decreto de estado de conmoción por 90 días, prorrogables. Quienes apoyen la salida de Maduro o los bombardeos pueden ser acusados de traición a la patria y detenidos. La mayoría de las garantías constitucionales están suspendidas y no existe un parte oficial claro sobre la situación del país.

En este contexto, ejercer el periodismo se ha vuelto aún más peligroso. Si antes el riesgo era alto, hoy es total. En los últimos días, al menos 18 periodistas han sido detenidos, la mayoría corresponsales extranjeros. Hay revisiones arbitrarias de teléfonos en la vía pública y se detiene a quienes expresan cualquier forma de celebración. Por ello, muchos reporteros salen a la calle sin teléfonos o simplemente evitan cubrir los hechos.

Antes de despedirse, Delvalle Canelón envía un mensaje a la comunidad internacional. Recuerda que, aunque se hable de una agresión externa, Venezuela lleva 26 años siendo agredida por su propio gobierno. Hay presos inocentes, hospitales colapsados y una calidad de vida devastada. Lo que se reclama es libertad, democracia real y separación de poderes, algo inexistente hoy en un país donde todas las instituciones responden a una sola línea marcada desde Miraflores.