Movimiento del 68 fue una rebelión contra el autoritarismo: Calvillo Unna

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El movimiento estudiantil de 1968, conocido como la “Noche de Tlatelolco”, es una rebelión contra la autoridad y el autoritarismo, pero también es una búsqueda de espacios públicos de convivencia que rompan las diferencias sociales, analizó Tomás Javier Calvillo Unna, investigador de el Colegio de San Luis (Colsan).


Para el académico, la movilización responde a un cambio generacional y el momento en que la sociedad comienza a entrar a un modelo de consumo, a una mayor estabilidad económica después de la segunda guerra mundial.


Calvillo Unna argumentó que los hechos de 1968 recogen de alguna manera diversas inquietudes, es decir, de un ala democrática, de ideologías conservadoras o liderazgo estudiantil con un tinte de izquierda marxista, maoísta o trotskista propias de la época.


“En el 68 se refleja claramente en los movimientos estudiantiles, es decir, es una juventud a lo largo y ancho de muchos países que está cuestionando el concepto de autoridad, el concepto de orden”, planteó.


Por separado, el abogado Miguel Martínez Castro, rememoró que en 1968 cuando estudiaba en la Facultad de Derecho de la UASLP, era dirigente estudiantil en esa entidad universitaria y formaba parte del comité de apoyo del movimiento estudiantil, surgido en la capital del país.


Refirió que en ese entonces, él junto a un grupo de alrededor de 70 estudiantes universitarios de otros niveles educativos, llevaban a cabo la colocación de pegatinas por la ciudad como una forma de apoyar a sus compañeros capitalinos.