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El sistema económico ha aumentado la pobreza en el país, pues cada vez hay más pobres “que no tienen lo básico para vivir dignamente”, situación proclive a convertirse en un “caldo de cultivo” para que adolescentes y jóvenes se involucren en la delincuencia o ser sujetos de manipulación social, política o de otra índole, advirtieron los obispos de México.
Juan Jesús Priego Rivera, vocero de la Iglesia Católica local, leyó el pronunciamiento de los obispos, incluido Jesús Carlos Cabrero Romero, derivado de la 108 Asamblea de Obispos y Arzobispos de México, celebrada en días pasados en el Estado de México.
En el documento, recalcaron la necesidad de fortalecer no solo el conocimiento de la doctrina, sino la vivencia de los valores cristianos, porque muchas de las personas dedicadas al crimen forman parte de “nuestra comunidad”.
Exhortaron a la población, a las instituciones y sobre todo, a la comunidad católica, a construir una paz firme y verdadera, pues urge sanear la vida social “porque no hay paz sin verdadero desarrollo y sin justicia”.
“No dejemos que el mal venza. Venzamos el mal a fuerza bien, trabajemos todos juntos y organizados por la paz y la vida. Que el beato Anacleto González Flores, patrono de los laicos nos impulse a orar por el país”.
Citaron que el Papa Benedicto XVI, expresó en su momento, que los sistemas económicos, sociales y políticos que han tiranizado la libertad de la persona y de los organismos sociales, no han sido capaces de asegurar la “‘justicia que prometían’”.
“Seguimos en oración por las situaciones que estamos viviendo y nos empeñamos en colaborar con nuestras mejores fuerzas, a seguir apacentando el pueblo que el Señor nos ha confiado”, afirmaron.








